El 13 de julio de 2026, el mundo se enfrentó a un incidente masivo: los enlaces cortos de Telegram con formato t.me dejaron de abrirse en los navegadores de todo el mundo. La causa, según se descubrió, no reside en un fallo del propio mensajero, sino en las acciones del registro a nivel de la zona de dominio .me. Este evento afectó a miles de millones de usuarios y puso en riesgo el ecosistema de la blockchain TON, cuyo valor se estima en miles de millones de dólares.
¿Qué sucedió realmente?
El dominio t.me recibió el estado serverHold en el registro de la zona .me, gestionado por la empresa Identity Digital. Este código EPP es una prerrogativa exclusiva del registro, no del registrador. Elimina por completo el dominio del sistema DNS global, lo que provoca un error NXDOMAIN para todas las solicitudes. Los registros técnicos WHOIS lo confirman: el dominio ahora tiene ocho banderas de estado, incluyendo serverHold, clientDeleteProhibited y serverDeleteProhibited. Es notable que el período de registro del dominio sea válido hasta 2035, lo que descarta la falta de pago de la renovación. Los servidores DNS aún apuntan a la infraestructura en la nube de Google, es decir, la delegación no se ha visto afectada; el registro simplemente ha anulado la resolución en un nivel superior.
Causas: ¿sanciones o presión sobre Durov?
No ha habido declaraciones oficiales ni de Telegram, ni del registro .me, ni de Identity Digital hasta el momento. Sin embargo, circulan dos versiones principales en la red. La primera vincula la interrupción con un contexto de sanciones: el mismo día, la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE. UU.) publicó un comunicado de prensa en el que se incluía en la lista de sanciones al servicio First VPN Service. Entre las direcciones mencionadas figura t.me/FirstVPNService. La segunda versión señala una coincidencia temporal con el cuarto interrogatorio de Pavel Durov por parte de investigadores franceses en el marco del caso relacionado con su arresto en agosto de 2024. Sin embargo, no hay pruebas directas de una conexión entre estos eventos y el bloqueo del dominio.
Consecuencias para TON y el mercado de criptomonedas
La magnitud de la interrupción es colosal. Los enlaces t.me son la herramienta principal para difundir direcciones de cuentas, canales, bots y, lo que es crítico, para acceder al ecosistema de la blockchain TON. A través de t.me/wallet, los usuarios inician la billetera de custodia de Telegram, compran, almacenan y transfieren activos como USDT, Bitcoin y Gram. La interrupción ha cortado efectivamente la entrada principal de usuarios al ecosistema del token Gram, valorado en aproximadamente $4.3 mil millones. Esto es un duro golpe para la infraestructura de un proyecto que se promocionaba como descentralizado e independiente.
Telegram ya ha comenzado a sortear técnicamente el problema: al copiar enlaces a chats y canales, ahora se generan URL con el formato telegram.me. Sin embargo, el dominio de respaldo se encuentra en la misma zona .me, lo que no garantiza protección contra una acción similar del registro. La restauración del funcionamiento de t.me depende exclusivamente del registro y, según la práctica del sector, este proceso puede llevar desde varias horas hasta varios días.
Mi análisis: Este incidente es una señal de alerta para toda la industria de las criptomonedas, que depende de infraestructuras DNS centralizadas. La dependencia de un único punto de fallo, como el dominio t.me, representa un riesgo sistémico para el ecosistema TON y sus usuarios. La descentralización no solo debe aplicarse a las transacciones financieras, sino también a los elementos básicos de la infraestructura de Internet.