Junio fue un mes complicado para las principales empresas mineras públicas. CleanSpark, BitFuFu y Canaan, tres grandes actores del mercado, reportaron una notable disminución en sus volúmenes de extracción de bitcóin. A pesar de que la dificultad de la minería cayó a mínimos de los últimos dos años, las empresas enfrentaron dificultades operativas internas.
CleanSpark extrajo 614 BTC frente a los 671 BTC de mayo. La caída del 8,5% se debe a la reducción del hashrate operativo promedio de 46 EH/s a 43 EH/s. Al cierre del mes, la empresa mantenía 13 924 BTC en su balance. BitFuFu mostró una contracción aún más pronunciada, pasando de 177 BTC a 125 BTC. La razón principal fue la disminución de la capacidad de cómputo alquilada: el hashrate total cayó de 19,5 EH/s a 15 EH/s. Sin embargo, la empresa continúa expandiendo su flota propia: en junio se desplegaron 1200 nuevos mineros S21 XP, y se espera la conexión de otras 2000 unidades en julio.
Canaan extrajo solo 64 BTC frente a los 90 BTC del mes anterior. La disminución se explica por el mantenimiento programado de la red eléctrica en una de sus instalaciones. No obstante, hay aspectos positivos: la empresa conjunta en Texas se recuperó por completo de los incendios forestales de mayo. El balance de Canaan aumentó en 49 BTC, cerrando el mes con cifras récord de 1915 BTC y 3952 ETH.
La reacción del mercado de valores fue mixta. Las acciones de CleanSpark subieron un 5% (hasta $13), BitFuFu ganó un 7% (hasta $1,42), mientras que los títulos de Canaan perdieron un 1,5% (hasta $0,2).
Giro estratégico de CleanSpark: contrato de $6.600 millones
El 14 de julio, CleanSpark firmó un contrato de arrendamiento por 20 años de un campus de centro de datos en Sandersville (Georgia) con una empresa tecnológica no identificada de grado de inversión. El valor del contrato se estima en $6.600 millones. El arrendatario desplegará una infraestructura de 175 MW de capacidad, y la puesta en marcha de la instalación está prevista para el cuarto trimestre de 2027. El acuerdo incluye dos opciones de prórroga de cinco años cada una, lo que, de concretarse, podría aumentar el valor total de la operación a $11.600 millones.
El CEO de CleanSpark, Matt Schultz, destacó que este contrato marca la transición de la empresa de la minería pura de bitcóin a un modelo de infraestructura digital diversificada. Paralelamente, las partes firmaron un acuerdo de negociación exclusiva sobre toda la cartera de CleanSpark en Texas, que incluye dos instalaciones con una superficie total de 718 acres y una capacidad potencial de hasta 885 MW. La empresa espera que el contrato genere anualmente unos $330 millones de ingresos operativos netos con un margen operativo cercano al 100%.
Comentario del analista: La caída en la producción de CleanSpark, BitFuFu y Canaan no es una señal de alarma para el mercado en general, sino más bien un reflejo de problemas operativos internos y la reestructuración de modelos de negocio. Especialmente ilustrativo es el caso de CleanSpark, que se está diversificando activamente hacia la infraestructura de IA. Esto confirma una tendencia a largo plazo: los mineros ya no quieren depender únicamente de la volatilidad del bitcóin, sino que buscan monetizar sus activos energéticos a través de áreas más estables y de alto margen.