Los mayores actores de la criptoindustria — Circle y Coinbase — se han encontrado en una situación complicada tras la revisión de los términos de colaboración con la plataforma Hyperliquid. Los analistas de JPMorgan han revisado a la baja sus pronósticos de ganancias para ambas compañías, señalando riesgos estructurales para la stablecoin USDC. La raíz del problema radica en un nuevo modelo de distribución de ingresos que, en esencia, coloca al emisor y al exchange en una posición de competencia mutua.
La esencia del conflicto de intereses
En mayo, Coinbase y Circle actualizaron su acuerdo con Hyperliquid. Ahora, el exchange estadounidense considera los USDC depositados en el exchange descentralizado de futuros perpetuos (perp-DEX) como un activo que se encuentra "en la plataforma". Esto permite a Coinbase obtener ingresos de las reservas de estos fondos, pero luego transfiere el 90% de esa cantidad a Hyperliquid. Anteriormente, cabe recordar, Coinbase compartía estos ingresos con Circle casi por igual.
Hyperliquid, por su parte, retiene alrededor de $6 mil millones en USDC, lo que representa aproximadamente el 8% del volumen total del token en circulación. La plataforma lidera con solidez entre los DEX en volumen de negociación de futuros perpetuos, y en julio su volumen de operaciones superó los $150 mil millones. La cuota de Hyperliquid en relación con Binance alcanzó el 11,5%, lo que la convierte en uno de los canales clave de distribución de la stablecoin.
El "dilema del prisionero" para el emisor y el exchange
En JPMorgan calificaron el nuevo esquema como un "dilema del prisionero" para Circle y Coinbase. El cambio en las relaciones de asociación obliga a las empresas a competir por la distribución de USDC, lo que socava su sinergia conjunta. Un factor adicional de presión ha sido el debilitamiento del mercado cripto: desde marzo, el volumen de USDC en circulación se redujo de $80 mil millones a $73 mil millones, y la capitalización de todo el sector de stablecoins ha disminuido en $10 mil millones desde mayo.
No obstante, los analistas de JPMorgan señalan que, a largo plazo, las altas tasas de interés podrían compensar parcialmente las pérdidas de ingresos de las reservas de USDC. Sin embargo, la situación actual indica claramente que Circle y Coinbase necesitan revisar su estrategia de interacción con las grandes plataformas para no perder el control sobre su propio producto.
USDC en Japón: nuevos horizontes
En medio de estas dificultades, Circle continúa su expansión en Asia. El 14 de julio, el mayor sistema de pagos de Japón, JCB, firmó con el emisor un memorando de entendimiento para desarrollar soluciones basadas en stablecoins. Las empresas estudiarán la posibilidad de utilizar USDC para pagos transfronterizos, liquidaciones internas y pago de bienes en comercios japoneses, incluso por parte de turistas. La primera fase será un piloto para transferencias internas de fondos en JCB.
JCB atiende a aproximadamente 140 millones de titulares de tarjetas y más de 40 millones de puntos de venta en todo el mundo. A finales de junio, Circle anunció un proyecto conjunto con la japonesa Nomura para lanzar un servicio de liquidación de divisas basado en USDC, cuyo lanzamiento está previsto para 2027.
Mi comentario: El acuerdo con Hyperliquid es un claro ejemplo de cómo las plataformas descentralizadas comienzan a dictar condiciones a los gigantes tradicionales. Circle y Coinbase, en su afán de escalar, corren el riesgo de perder la rentabilidad de su producto clave. La expansión en Japón es un paso acertado, pero no resolverá el problema fundamental: USDC se está convirtiendo en rehén de los intereses de los grandes traders, en lugar de ser una herramienta para la adopción masiva. El mercado de stablecoins entra en una fase de competencia feroz, y solo sobrevivirán aquellos que puedan mantener la independencia de la emisión.