A pesar de su activo apoyo público a los activos digitales, Donald Trump prefiere no mantener la mayor parte de su capital personal en criptomonedas. Un análisis de sus recientes declaraciones financieras muestra una estrategia clara: convierte rápidamente las ganancias obtenidas en el mercado cripto en instrumentos tradicionales, como acciones y bonos.

El crecimiento cuádruple de su cartera tradicional

En los últimos dos años, la cartera de acciones y bonos de Trump se ha multiplicado al menos por cuatro. A finales de 2025, el volumen de estas inversiones oscilaba entre 703 y 2.600 millones de dólares. En comparación, el año anterior este rango se estimaba entre 225 y 608 millones de dólares. Este salto indica una toma de ganancias masiva, probablemente derivada de operaciones con activos digitales.

Timothy Massad, ex presidente de la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC), señala que los informes de Trump indican claramente la aplicación de una estrategia de obtención rápida de ingresos: el presidente utiliza las criptomonedas para obtener altos rendimientos a corto plazo y luego las reinvierte inmediatamente en activos más conservadores, como acciones y bonos.

Es importante destacar que los datos publicados no necesariamente implican que Trump tome personalmente todas las decisiones de inversión. La Casa Blanca explicó que sus activos se encuentran en cuentas de libre disposición, gestionadas por organizaciones externas independientes.

Los criptoactivos permanecen, pero en minoría

No obstante, Trump mantiene una posición significativa en criptomonedas. A finales de 2025, sus empresas poseían bitcóin (BTC) y Ethereum (ETH) por un valor de al menos 160 millones de dólares. Además, en su cartera permanecen 15.750 millones de tokens de gobierno del proyecto World Liberty Financial (WLFI) valorados en más de 50 millones de dólares.

Cabe destacar que estas cifras superan significativamente los 1 a 5 millones de dólares en ETH que Trump declaró el año anterior. Asimismo, en sus declaraciones no se mencionan las compras de acciones de dos empresas cripto públicas que, según información disponible, realizan sus hijos, Eric Trump y Donald Trump Jr.

Tensión política en torno a los ingresos por criptomonedas

El año pasado, Trump declaró más de 1.400 millones de dólares en ingresos provenientes de proyectos cripto familiares, incluidos WLFI y su propia memecoin. Sin embargo, para los inversores privados el panorama es mucho más sombrío. Casi 1 millón de tenedores de la moneda Official Trump (TRUMP) sufren una pérdida total de 3.810 millones de dólares.

La divulgación de los datos sobre los criptoactivos del presidente ya ha suscitado preguntas en el Senado debido a un posible conflicto de intereses. La senadora Kirsten Gillibrand ha vuelto a proponer prohibir al presidente, a los miembros del Congreso y a sus cónyuges emitir memecoins. Los debates en torno a este tema se intensifican: el economista Peter Schiff ha calificado estos tokens de "sobornos legales".

Opinión de experto: La estrategia de Trump es un claro ejemplo de un enfoque pragmático en la gestión del capital. Utiliza el volátil mercado cripto como una herramienta para generar ganancias, pero no como un medio de acumulación a largo plazo. Esto contradice su imagen pública de "presidente cripto", pero se alinea completamente con la lógica de un inversor conservador que diversifica riesgos. La presión política en torno a sus ingresos por criptomonedas no hará más que aumentar, lo que podría llevar a un endurecimiento de la regulación de las memecoins para figuras públicas.