Junio trajo una caída inesperada para tres grandes empresas mineras públicas: CleanSpark, BitFuFu y Canaan, a pesar de que la dificultad de la red de bitcoin actualizó los mínimos de 2026. Esta es una tendencia contraintuitiva que apunta a problemas operativos internos, no a condiciones del mercado.
CleanSpark, uno de los actores principales, minó solo 614 BTC frente a los 671 BTC de mayo. La razón principal fue la caída del hashrate operativo promedio de 46 EH/s a 43 EH/s. Mientras tanto, la empresa mantiene 13 924 BTC en su balance, un sólido margen de seguridad. BitFuFu redujo su producción de 177 BTC a 125 BTC, lo que se relaciona con la disminución de la capacidad computacional alquilada de 19,5 EH/s a 15 EH/s. Sin embargo, la compañía está expandiendo activamente su parque propio: en junio se desplegaron 1200 nuevos mineros S21 XP, y en julio se planea la conexión de otras 2000 unidades.
Canaan mostró el resultado más modesto: 64 BTC frente a los 90 BTC del mes anterior. La disminución se debe al mantenimiento programado de la red eléctrica en una de sus instalaciones. No obstante, la empresa conjunta en Texas se recuperó de los incendios forestales de mayo, y el balance aumentó en 49 BTC. Al cierre de junio, Canaan tiene récords de 1915 BTC y 3952 ETH.
El mercado reaccionó de manera mixta: las acciones de CleanSpark subieron un 5% hasta $13, BitFuFu ganó un 7% hasta $1,42, mientras que los títulos de Canaan cayeron un 1,5% hasta $0,2.
CleanSpark firma un contrato histórico de $6.600 millones
El 14 de julio, CleanSpark anunció un contrato de arrendamiento de 20 años para un campus de centro de datos en Sandersville (Georgia) con una empresa tecnológica no identificada de grado de inversión. El valor del contrato es de $6.600 millones. El arrendatario desplegará una infraestructura de 175 MW, con puesta en marcha en el cuarto trimestre de 2027. Dos opciones de prórroga de cinco años cada una podrían aumentar el valor total del acuerdo a $11.600 millones.
El CEO de CleanSpark, Matt Schultz, destacó que este paso marca la transición de la minería pura de bitcoin a un modelo de infraestructura digital diversificada. Paralelamente, las partes firmaron un acuerdo de negociación exclusiva para toda la cartera de CleanSpark en Texas, que incluye dos instalaciones con un total de 718 acres y una capacidad potencial de hasta 885 MW. La empresa espera que el contrato genere alrededor de $330 millones de ingresos operativos netos anuales con un margen operativo cercano al 100%.
Comentario analítico: Este contrato no es solo un acuerdo, sino una señal de transformación fundamental del sector. Los mineros, que antes dependían completamente de la volatilidad de bitcoin, ahora buscan ingresos estables a largo plazo a través de infraestructura para IA y computación en la nube. CleanSpark se está convirtiendo efectivamente en un operador de centros de datos, no solo en un extractor de criptomonedas. La pregunta es si la empresa podrá escalar este modelo en medio de la creciente competencia de los actores tradicionales del mercado de la nube.