El mercado DeFi experimentó un número récord de incidentes de seguridad en 2026, sin embargo, contrariamente a los sombríos pronósticos, la inteligencia artificial no provocó la esperada ola de grandes hackeos. A esta conclusión llegó Hasib Qureshi, socio director de la firma de capital de riesgo Dragonfly, tras analizar la dinámica de los ataques.
El indicador clave —la mediana del monto de los daños por hackeos— se redujo drásticamente. Si en 2025 un ataque promedio costaba a las víctimas $2 millones, en 2026 este indicador cayó por debajo de los $500,000. Esto sugiere que, a pesar del aumento en el número de incidentes, los atacantes no lograron causar daños graves a los protocolos importantes.
Según las estimaciones de Qureshi, las herramientas de IA son utilizadas principalmente por hackers para atacar proyectos pequeños, débilmente protegidos o ya abandonados. Los grandes protocolos DeFi, por el contrario, lograron fortalecer significativamente su seguridad, implementando sistemas avanzados de monitoreo y protección automatizada, lo que los hizo menos vulnerables a ataques automatizados basados en IA.
Mi comentario como experto: La reducción de la mediana de los daños es una señal positiva para la industria. Confirma que el mercado se adapta a las nuevas amenazas más rápido de lo que muchos esperaban. Sin embargo, es pronto para relajarse: la IA sigue evolucionando, y la próxima ola de ataques podría dirigirse precisamente a aquellas vulnerabilidades que aún pasan desapercibidas incluso para los grandes protocolos. Los inversores deberían evaluar con más cuidado la seguridad de los proyectos, especialmente aquellos con baja capitalización.