El conflicto entre el regulador federal y las autoridades estatales ha alcanzado un punto crítico. La Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos de EE. UU. (CFTC) intervino de emergencia en la situación en torno a la plataforma de predicciones Kalshi, suspendiendo la aplicación de su norma interna sobre liquidación forzosa de posiciones. El regulador ordenó directamente a la plataforma completar las liquidaciones de las operaciones de los residentes de Míchigan de manera estándar, anulando de hecho la exigencia del tribunal local de cancelar estos contratos.

Doble golpe: tribunal estatal contra ley federal

En marzo de 2026, la fiscal general de Míchigan, Dana Nessel, presentó una demanda acusando a Kalshi de ofrecer apuestas deportivas no autorizadas bajo la apariencia de negociación de contratos sobre resultados de eventos. El 29 de junio, la jueza del condado de Ingham, Rosemarie Aquilina, emitió una orden de restricción temporal: se prohibió a la plataforma ofrecer, emparejar y liquidar contratos deportivos para usuarios de Míchigan. La multa por infracción era de $120,000 al día, y a partir del 13 de agosto debía aumentar a $500,000 al día. Posteriormente, el tribunal aclaró que ciertas operaciones no solo debían congelarse, sino cancelarse y reembolsarse los fondos.

Norma de emergencia y reacción de la CFTC

Atrapada entre la espada y la pared, Kalshi presentó el 12 de julio una norma de emergencia ante la CFTC que preveía la liquidación forzosa de las posiciones afectadas a su valor de mercado actual. Sin embargo, el 14 de julio, el regulador suspendió esta norma por 90 días, argumentando que los contratos de Kalshi están sujetos al régimen regulatorio federal y que ningún estado individual puede imponer condiciones especiales a la plataforma para sus residentes. El presidente de la CFTC, Michael Selig, calificó la cancelación de operaciones ya cerradas como «un paso sin precedentes que amenaza con un efecto dominó en todo el mercado».

Paradoja jurisdiccional

La situación ha puesto de manifiesto un problema fundamental: la plataforma se ha convertido en rehén de exigencias contradictorias. El director de cumplimiento normativo de Kalshi, Robert Deno, reconoció que la empresa ya había cancelado operaciones antes de la orden de la CFTC, ya que «no tenía otra opción». Ahora, la plataforma se encuentra en un estado de incertidumbre: el regulador federal exige una cosa y el tribunal estatal, otra. El proceso incluye un período de 30 días para comentarios públicos, tras el cual la CFTC deberá tomar una decisión final.

Este precedente crea una tendencia peligrosa: si los reguladores federales y locales continúan dando instrucciones contradictorias, los participantes del mercado de predicciones corren el riesgo de quedar en una zona de incertidumbre legal. Recordemos que demandas similares contra Kalshi y Polymarket ya han sido presentadas por Kentucky. En mi opinión profesional, sin una clara delimitación legislativa de competencias entre los estados y la CFTC, veremos más conflictos de este tipo, que en última instancia afectarán a los inversores y la liquidez de los mercados de predicciones.