La Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos de EE. UU. (CFTC) intervino en la disputa entre la plataforma de predicciones Kalshi y las autoridades del estado de Míchigan, ordenando a la plataforma completar las liquidaciones de las operaciones con residentes del estado en el modo estándar. Esta decisión fue una contraposición directa a la orden del tribunal de distrito de Míchigan, que anteriormente había obligado a Kalshi a anular los mismos contratos.
Recordemos que en marzo, el fiscal general de Míchigan presentó una demanda, alegando que Kalshi ofrecía efectivamente a los residentes del estado apuestas deportivas no autorizadas, disfrazándolas como comercio de derivados sobre el resultado de eventos. El juez del condado de Ingham se puso del lado de las autoridades, prohibiendo temporalmente a la plataforma operar contratos deportivos para los míchiganos y exigiendo la cancelación forzosa de las operaciones con devolución de fondos. Se estableció una multa de $120,000 por cada día de infracción, que a partir del 13 de agosto debía aumentar a $500,000.
Encontrándose entre la espada y la pared, Kalshi presentó el 12 de julio una regla de emergencia ante la CFTC, que preveía la liquidación de las posiciones en disputa a su valor de mercado actual. Sin embargo, el regulador federal suspendió inmediatamente esta regla por 90 días. Además, la CFTC emitió una orden directa: completar las liquidaciones de las posiciones en el orden habitual, prohibiendo efectivamente su cancelación.
La posición de la Comisión es cristalina: los contratos de Kalshi están sujetos al régimen regulatorio federal, y un estado individual no puede dictar condiciones especiales para sus residentes a la plataforma. El presidente de la CFTC, Michael Selig, calificó la exigencia de cancelar operaciones ya realizadas como "un paso sin precedentes que amenaza con un efecto dominó en todo el mercado".
Sin embargo, la situación se complica por el hecho de que Kalshi, según su propia admisión, ya había cumplido con la orden del tribunal estatal antes de recibir la orden de la CFTC. La empresa canceló efectivamente las operaciones, lo que ahora la coloca en una posición de infractora de la ley federal. La dirección de la plataforma declaró abiertamente que se encontraba en una "situación imposible", obligada a elegir entre las exigencias contradictorias del tribunal estatal y el regulador federal.
Este precedente es una clara ilustración del creciente conflicto entre los estados y el gobierno federal por el derecho a regular los mercados de predicciones. Tras Míchigan, Kentucky también presentó demandas similares contra Kalshi y Polymarket, lo que solo aumenta la incertidumbre legal para toda la industria.
Mi análisis: Este caso no es solo una disputa local, sino un cambio tectónico en la regulación. La CFTC dejó claro que no tiene intención de ceder jurisdicción sobre los derivados, incluso si están disfrazados de apuestas. Para Kalshi, esto es un doble golpe: ignorar la orden del tribunal estatal amenaza con multas multimillonarias, y cumplirla, con sanciones del regulador federal. La plataforma se encuentra en una trampa legal, y el resultado de este enfrentamiento determinará si los estados pueden seguir "tirando de la manta" en la lucha por el control de los prediction markets.