El gigante de pagos Stripe, en asociación con el fondo de inversión directa Advent International, ha presentado una oferta confidencial para comprar PayPal. La valoración del acuerdo supera los $53 mil millones, lo que equivale a aproximadamente $60.5 por acción. Este evento ya ha provocado una fuerte reacción en el mercado: las acciones de PayPal se dispararon un 15% en el mercado previo a la apertura.
La oferta, presentada a principios de este mes, implica una prima de alrededor del 28% sobre el precio de cierre de las acciones de PayPal del 14 de julio. Según mis datos, los bancos ya han confirmado su disposición a proporcionar alrededor de $50 mil millones en financiamiento. Es notable que Stripe y Advent tienen la intención de poseer PayPal conjuntamente, en lugar de dividir la empresa en partes, lo que indica una estrategia a largo plazo, no una reventa rápida de activos.
¿Por qué PayPal se convirtió en un objetivo?
PayPal, siendo uno de los pioneros en pagos digitales, se ha enfrentado en los últimos años a una fuerte presión por parte de competidores como Apple Pay y Google Pay. Su capitalización de mercado, que alcanzó un pico de alrededor de $360 mil millones en 2021, se ha desplomado hasta aproximadamente $36 mil millones en la actualidad. Esta caída es el resultado de una desaceleración del crecimiento y una pérdida de cuota de mercado.
El nuevo director ejecutivo, Enrique Lores, quien asumió el cargo en marzo, ya ha iniciado una reestructuración masiva, dividiendo las operaciones en tres áreas: procesamiento de pagos, servicios financieros de Venmo y pagos con criptomonedas. A pesar de esto, los resultados financieros se mantienen sólidos: los ingresos en el primer trimestre crecieron un 7% hasta los $8.35 mil millones, superando las previsiones de los analistas. El volumen total de pagos aumentó un 8% interanual, alcanzando los $464 mil millones.
El sentido estratégico del acuerdo
Para Stripe, valorada en febrero en $159 mil millones (un 70% más que el año anterior), la adquisición de PayPal no es solo la compra de un competidor. Es una oportunidad para obtener una base de usuarios gigantesca e infraestructura para dominar los segmentos de rápido crecimiento de pagos transfronterizos y B2B. El procesamiento de pagos tradicionales se está desacelerando, y las empresas buscan aumentar su escala para ingresar a nuevos nichos.
Sin embargo, las negociaciones se encuentran en una etapa temprana y no hay garantía de que concluyan con un acuerdo. El mercado ya ha reaccionado, pero creo que a largo plazo esto podría convertirse en un catalizador para la consolidación de todo el sector fintech. Si el acuerdo se concreta, seremos testigos de la creación de un gigante absoluto capaz de reconfigurar el panorama de los pagos globales.