El 14 de julio, la startup Velocity anunció oficialmente el cierre de su ronda de financiación Serie A por 38 millones de dólares. Los inversores clave fueron los fondos de capital riesgo Dragonfly y FirstMark, dos pesos pesados reconocidos en la industria cripto.

Desde su lanzamiento en 2025, la empresa ya ha recaudado casi 50 millones de dólares, lo que demuestra un alto nivel de confianza por parte del capital institucional. Los fondos obtenidos en esta nueva ronda se destinarán a tres áreas estratégicas: desarrollo de la línea de productos, fortalecimiento de los procedimientos de cumplimiento normativo y expansión de la red de socios.

Merece especial atención el enfoque en el cumplimiento normativo. En un contexto de endurecimiento de la regulación de las stablecoins en Estados Unidos y Europa, contar con un marco de cumplimiento sólido se convierte en un factor crítico para la supervivencia y escalabilidad de las plataformas. Velocity, según parece, apuesta por convertirse en el "estándar de oro" para los clientes institucionales que requieren transparencia y pureza legal en sus operaciones.

El mercado de infraestructura de stablecoins está experimentando un auge: la demanda de liquidaciones en cadena y transferencias instantáneas crece exponencialmente, especialmente en el segmento B2B y de pagos transfronterizos. Recaudar 38 millones de dólares en una etapa tan temprana es una señal clara de que los inversores ven en Velocity a un potencial líder del nicho.

Opinión del experto: El hecho de que una startup de stablecoins recaude casi 50 millones de dólares en menos de un año indica un cambio fundamental en la percepción de los dólares digitales. El mercado está pasando del interés especulativo a la construcción de una infraestructura financiera seria. Sin embargo, el principal desafío para Velocity seguirá siendo la velocidad de adopción: competidores como Circle y Paxos ya tienen una trayectoria de varios años y relaciones establecidas con los bancos.