El Parlamento de Japón aprobó enmiendas históricas a la ley de instrumentos financieros y bolsas de valores, que cambian radicalmente el estatus legal de los criptoactivos en el país. Anteriormente, las monedas digitales se regulaban principalmente como medios de pago, pero ahora son reconocidas oficialmente como una categoría separada de instrumentos financieros, distinta de los valores tradicionales. Las disposiciones principales de la ley entrarán en vigor dentro del año siguiente a su publicación oficial, y los detalles precisos se precisarán mediante decretos del gabinete de ministros e instrucciones de supervisión. Es notable que las stablecoins permanecen bajo la categoría de instrumentos de pago electrónico, lo que subraya su naturaleza única.

Comercio y lucha contra el uso de información privilegiada

Una de las innovaciones clave es la introducción de una prohibición estricta sobre las operaciones que utilicen información sustancial no pública. Esta prohibición se aplica a todos los criptoactivos admitidos a negociación en plataformas registradas en Japón. Ahora pueden ser considerados como personas con información privilegiada los empleados de emisores, plataformas de negociación y otros participantes del mercado que tengan acceso a datos sobre listados, suspensiones de negociación, cambios en proyectos o transacciones importantes. Las empresas que emiten criptomonedas están obligadas a proporcionar datos antes de la colocación, publicar información sobre eventos sustanciales y presentar informes anuales. Para activos sin un emisor claro, como Bitcoin, esta función será asumida por las plataformas de negociación registradas.

El aumento de la responsabilidad por operar sin registro también es impresionante: la pena máxima de prisión ha aumentado de tres a diez años, y el límite superior de la multa, de 3 millones de yenes (aproximadamente $18,500) a 10 millones de yenes ($61,600). Esta es una señal poderosa para los actores deshonestos.

Impuestos: nuevo régimen a partir de 2028

Los cambios fiscales, aunque no forman parte directamente de las enmiendas aprobadas, se discuten por separado y generan un gran interés. El modelo propuesto implica una tributación separada a una tasa del 20.315% con la posibilidad de trasladar las pérdidas a los tres años siguientes. Sin embargo, este régimen favorable, por ahora, está previsto que se aplique solo a ciertos criptoactivos negociados a través de operadores japoneses registrados. La lista final de monedas y el procedimiento de contabilización de las operaciones se aprobarán más adelante.

Es importante señalar que los ingresos por staking, préstamos y operaciones con NFT, según parece, continuarán gravándose según la escala progresiva vigente como otros ingresos. Los cambios fiscales están previstos para introducirse a partir del 1 de enero de 2028, lo que da tiempo al mercado para adaptarse.

Cripto-ETF: el camino está abierto

La inclusión de los criptoactivos bajo la ley de instrumentos financieros crea la arquitectura legal para el lanzamiento de fondos cotizados en bolsa (ETF) al contado. Según la información disponible, Japan Exchange Group ya está considerando la posibilidad de los primeros listados de cripto-ETF en 2027, y los potenciales emisores podrían ser organizaciones financieras tradicionales. Sin embargo, la aprobación de las enmiendas no implica la aprobación automática de fondos basados en Bitcoin u otras criptomonedas. Para su lanzamiento, se requerirán regulaciones adicionales, decisiones de los reguladores y normas de listado.

En mi opinión profesional, este paso de Japón es uno de los más meditados y sistemáticos en la regulación global de criptomonedas. No solo aumenta la protección de los inversores y la transparencia del mercado, sino que también sienta las bases para la adopción institucional. Si la reforma fiscal se implementa en la forma propuesta y los cripto-ETF reciben luz verde, Japón podría convertirse en uno de los centros líderes para una criptoeconomía legal y regulada, lo que, sin duda, tendrá un impacto positivo a largo plazo en todo el mercado.