El Parlamento de Japón aprobó enmiendas históricas a la ley de instrumentos financieros y bolsas de valores, que cambian radicalmente el estatus legal de los criptoactivos en el país. Ahora, las monedas digitales son reconocidas oficialmente como una categoría separada de instrumentos financieros, lo que las saca del régimen anterior donde se consideraban únicamente como un medio de pago. Es importante destacar que las stablecoins mantienen su estatus como instrumentos de pago electrónico: un paso lógico dada su naturaleza.
Comercio y lucha contra el uso de información privilegiada
La innovación clave es la introducción de una estricta prohibición del uso de información privilegiada. Ahora, las operaciones que utilicen información sustancial no pública sobre activos negociados en plataformas cripto registradas en Japón se considerarán una infracción. Se consideran personas con información privilegiada a los empleados de emisores, bolsas y otros participantes del mercado que tengan acceso a datos sobre listados, deslistados, cambios en proyectos y grandes transacciones. Los emisores de criptomonedas están obligados a divulgar información antes de la colocación, publicar datos sobre eventos sustanciales e informes anuales. Para activos sin un emisor claro, como Bitcoin, esta función será asumida por las plataformas de negociación registradas.
El endurecimiento de las sanciones por operar sin registro es otra señal para el mercado. La pena máxima de prisión aumenta de tres a diez años, y el límite superior de la multa, de 3 millones de yenes ($18,500) a 10 millones de yenes ($61,600). Este es un factor disuasorio serio para los participantes deshonestos.
Impuestos: cambios largamente esperados
Merece especial atención la reforma fiscal que, aunque no está incluida directamente en las enmiendas, ya está en proceso. El modelo propuesto contempla una tributación separada con una tasa fija del 20.315% y la posibilidad de trasladar las pérdidas a los tres años siguientes. Esto contrasta notablemente con la escala progresiva actual, que podía alcanzar el 55%. Sin embargo, hay matices: se planea que el nuevo régimen se aplique solo a ciertos criptoactivos negociados a través de operadores japoneses registrados. Los ingresos por staking, préstamos y operaciones con NFT, al parecer, permanecerán dentro de la escala progresiva. Se espera que los cambios fiscales entren en vigor el 1 de enero de 2028.
Cripto-ETF: arquitectura lista, pero no definitiva
La inclusión de los criptoactivos bajo la ley de instrumentos financieros crea la base legal para la aparición de fondos cotizados en bolsa (ETF) al contado. Según la información disponible, Japan Exchange Group está considerando la posibilidad de los primeros listados ya en 2027, y los posibles emisores podrían ser organizaciones financieras tradicionales. Sin embargo, es importante entender: la aprobación de las enmiendas no significa la aprobación automática de ETF basados en Bitcoin u otras criptomonedas. Para su lanzamiento se necesitarán regulaciones adicionales, decisiones de los reguladores y reglas de listado. No obstante, es una señal poderosa de la madurez institucional del mercado.
Mi comentario: Japón vuelve a demostrar un enfoque pragmático y equilibrado hacia la regulación de la industria cripto. Reconocer los criptoactivos como instrumentos financieros no es solo una formalidad, sino un paso hacia la integración de los activos digitales en el sistema financiero tradicional. Especialmente significativa es la flexibilización fiscal: una tasa del 20.315% para inversores a largo plazo podría convertirse en un catalizador para la entrada de capital al mercado japonés. Sin embargo, vale la pena seguir cómo se resolverá la cuestión de la tributación del staking y DeFi; aquí persiste la incertidumbre, que podría frenar el desarrollo de estos sectores.