El Parlamento de Japón aprobó enmiendas históricas a la ley de instrumentos financieros y bolsas. Esta decisión cambia radicalmente el estatus legal de los activos digitales en el país, trasladándolos de la categoría de medios de pago a una clase completa de instrumentos de inversión. Las disposiciones principales entrarán en vigor dentro del año siguiente a su publicación oficial, y los mecanismos regulatorios precisos se detallarán en decretos del gabinete de ministros e instrucciones de supervisión.
Anteriormente, las criptomonedas se consideraban principalmente como un medio de intercambio. Ahora, la ley las clasifica en una categoría separada de instrumentos financieros, distinguiéndolas claramente de los valores tradicionales. Sin embargo, las stablecoins permanecen bajo la jurisdicción de la legislación sobre instrumentos de pago electrónicos.
Comercio y lucha contra el uso de información privilegiada
Una de las innovaciones clave es la introducción de una prohibición directa del comercio utilizando información sustancial no pública. Esta prohibición se aplica a todos los activos admitidos a negociación en los exchanges de criptomonedas registrados en Japón. La ley considera como personas con información privilegiada no solo a los empleados de los emisores, sino también a los trabajadores de las plataformas de negociación, así como a cualquier participante del mercado que tenga acceso a datos sobre listados, exclusiones, cambios en proyectos o transacciones importantes.
Las empresas que emiten criptomonedas ahora están obligadas a divulgar información antes de la colocación, publicar datos sobre eventos sustanciales y presentar informes anuales. Para activos sin un emisor claro, como Bitcoin, la obligación de divulgación de información recae en las plataformas de negociación registradas. Paralelamente, se endurece la responsabilidad por actividades ilegales: la pena máxima de prisión por operar sin registro aumenta de tres a diez años, y el límite superior de la multa, de 3 millones a 10 millones de yenes.
Impuestos: contabilidad separada y tasa del 20,315%
Aunque los cambios fiscales no forman parte directamente de las enmiendas aprobadas, son parte de una reforma separada. El modelo propuesto implica una tributación separada de las ganancias de los criptoactivos a una tasa fija del 20,315%, con la posibilidad de trasladar las pérdidas a los siguientes tres años. Este régimen se aplicará solo a los activos negociados a través de operadores registrados en Japón. La lista final de monedas y el procedimiento de contabilidad de las operaciones se aprobarán por separado.
Es importante señalar que se espera que los ingresos por staking, préstamos y operaciones con NFT continúen gravándose según una escala progresiva como otros ingresos. Los cambios fiscales están previstos para entrar en vigor el 1 de enero de 2028.
El camino hacia los cripto-ETF
La transferencia de los criptoactivos bajo el ámbito de la ley de instrumentos financieros crea la base legal para la aparición de fondos cotizados en bolsa (ETF) al contado. Según mis datos, Japan Exchange Group ya está considerando la posibilidad de listar los primeros cripto-ETF en 2027, y los emisores potenciales podrían ser gigantes financieros tradicionales. Sin embargo, la aprobación de las enmiendas no es una autorización automática: para lanzar los fondos se necesitará un paquete separado de regulaciones y decisiones de los organismos reguladores.
Este paso de Japón no es solo una reforma local, sino una señal poderosa para todo el mercado global. El país, que desde hace tiempo se considera uno de los reguladores de criptomonedas más progresistas, da otro movimiento estratégico al integrar los activos digitales en su ecosistema financiero tradicional. En mi opinión, esto no solo aumentará la confianza de los inversores institucionales, sino que también creará un precedente que otras grandes economías asiáticas podrían adoptar.