Los cinco mayores conglomerados bancarios de EE. UU. acaban de establecer un nuevo récord histórico de rentabilidad, ganando en conjunto $49 mil millones. Este triunfo, sin embargo, tiene un doble filo para el mundo de los activos digitales. Los principales beneficiarios fueron JPMorgan Chase, que reportó $21.2 mil millones, y Goldman Sachs, que mostró la mejor dinámica trimestral de su historia.
El motor clave de este auge no fueron las operaciones crediticias clásicas, sino las divisiones comerciales y las comisiones por la gestión de transacciones corporativas. Este es un cambio fundamental que, como analista, considero extremadamente revelador. Hoy en día, quienes obtienen el máximo beneficio no son los que otorgan préstamos, sino aquellos que controlan la propia infraestructura del movimiento de capital: sistemas de pago, servicios de compensación y terminales comerciales.
Récords en medio del trading y la suscripción
JPMorgan reportó ganancias de $7.70 por acción, un 41% más que el año anterior. Los ingresos por negociación de acciones se dispararon un 86%, alcanzando los $6.03 mil millones, y los ingresos totales por trading se convirtieron en un récord de $12.1 mil millones. Las comisiones por servicios de banca de inversión aumentaron un 30% hasta los $3.3 mil millones, la mejor cifra desde 2021. Es notable que la participación en la empresa Visa le reportó a JPMorgan $4.6 mil millones adicionales en ganancias durante el trimestre.
Goldman Sachs, por su parte, registró una ganancia neta de $6.63 mil millones. La rentabilidad sobre el capital alcanzó un histórico 23.5%. Las comisiones por colocación de acciones se dispararon un 130%, y las de organización de emisiones de deuda, un 75%. Las comisiones de inversión del banco en general aumentaron un 55% hasta los $3.40 mil millones.
Los demás participantes del "big five" también superaron las expectativas. La ganancia neta de Bank of America creció un 27% hasta los $9.1 mil millones. Wells Fargo ganó $6.4 mil millones, y Citigroup reportó $5.8 mil millones, mientras que el año anterior esta cifra era de $4 mil millones.
Poseer la infraestructura es más rentable que vender productos
El sistema financiero moderno se puede comparar con una autopista de peaje para el dinero. Los terminales comerciales, las bóvedas de custodia, los servicios de compensación y los centros de liquidación cobran comisiones de manera estable por cualquier transacción. En el trimestre pasado, fueron precisamente estos proveedores de servicios técnicos quienes se llevaron la mayor parte de los ingresos totales.
El crédito ordinario, donde los bancos ganan por la diferencia entre las tasas, se mantuvo estable, pero casi no generó crecimiento. La diferencia es crítica: los ingresos de la infraestructura aumentan con la actividad, mientras que las ganancias del crédito solo lo hacen cuando cambian las tasas de interés.
El ejemplo de las ganancias de JPMorgan por poseer participaciones en Visa confirma claramente esta regla. Los bancos que han mantenido el control sobre estos rieles de transacción extraen rentas durante décadas. Al mismo tiempo, IBM tiene la situación opuesta. La empresa informó que los ingresos preliminares en el segundo trimestre fueron de aproximadamente $17.2 mil millones, por debajo de las expectativas. Las cotizaciones de IBM cayeron un 22% en el premercado. Los presupuestos corporativos se están yendo hacia chips, soluciones intensivas en energía y capacidad de centros de datos —una versión tecnológica de nuevas infraestructuras—, no hacia software antiguo.
La conclusión de estas dos historias es obvia: las empresas que poseen la infraestructura obtienen ingresos por comisiones cada vez que la actividad crece, independientemente de la dirección del mercado. Los vendedores de productos individuales, en cambio, tienen que volver a ganar el mercado en cada transacción.
Por qué es importante la ganancia récord de los bancos para el mercado cripto
Para los tenedores de activos digitales, el indicador clave es la liquidez general. Los altos ingresos de las divisiones de inversión confirman la excelente capacidad de las plataformas y la disposición de los inversores a asumir riesgos. Históricamente, son precisamente estas fases del ciclo monetario las que respaldan el precio de bitcoin y el resto de las criptomonedas.
Tras la aprobación de los ETF spot de bitcoin en EE. UU., la esfera cripto comenzó a desarrollarse de manera sincrónica con el mercado bursátil clásico. La propia idea de crear vías de transacción eficientes está estrechamente vinculada al desarrollo de sistemas descentralizados. Las stablecoins están diseñadas para reemplazar el entorno de liquidación tradicional, garantizando el procesamiento de transferencias las 24 horas en cualquier punto del planeta. Los emisores de dólares digitales obtienen ingresos por la colocación de reservas en bonos del gobierno, ofreciendo a los usuarios un servicio instantáneo.
Los organismos reguladores en Washington eliminaron las barreras legales clave para este sector. La ley GENIUS estableció reglas claras para la emisión de stablecoins de pago a nivel federal, y los principales emisores ya han obtenido las primeras licencias fiduciarias.
Los bancos más grandes ya están construyendo infraestructura digital
Más de 15 bancos compiten por el liderazgo en la tokenización financiera en sus propias redes cerradas. La división blockchain de JPMorgan, llamada Kinexys, ya ha procesado operaciones por un valor superior a los $4 billones desde su lanzamiento, y el volumen diario promedio supera los $7 mil millones. El token de depósito JPMD ahora funciona en Base, una red pública de Ethereum.
Las declaraciones desde el nivel institucional confirman la misma tendencia. BlackRock y HSBC se unieron recientemente a la iniciativa británica de tokenización de activos, que, según estimaciones del gobierno, podría agregar $44 mil millones al PIB anual del país para 2035.
Mientras tanto, el nuevo índice Strategy estima el nivel de adopción de bitcoin entre los principales bancos en un 32%. Wall Street ha mostrado claramente dónde se concentran los principales flujos financieros. Ahora, la intriga clave sigue siendo quién construirá el sistema de liquidación del futuro: los bancos clásicos, los emisores de stablecoins o las redes blockchain abiertas.
Opinión de experto: La paradoja de la situación es que los $49 mil millones de ganancias bancarias son, al mismo tiempo, una demostración de la fuerza del sistema antiguo y la mejor prueba de su vulnerabilidad. Precisamente estos "rieles" son el objetivo más directo de las criptomonedas. Cuanto más altas sean las comisiones y el control, mayor será el incentivo para pasarse a alternativas descentralizadas. La cuestión no es si la criptomoneda reemplazará estos activos, sino cuándo y a qué velocidad ocurrirá ese reemplazo.