Un grupo de 26 exempleados y empleados actuales de Meta presentó una demanda colectiva ante el tribunal federal del Distrito Norte de California, alegando que la empresa utilizó sistemas de inteligencia artificial para seleccionar de manera discriminatoria a los candidatos a despidos. Los demandantes, que actúan de forma anónima por temor a represalias, afirman que los algoritmos seleccionaron de manera desproporcionada a trabajadores que estaban de baja por maternidad, familiar o médica, así como a aquellos que tenían condiciones laborales especiales debido a una discapacidad.

La demanda fue presentada el 13 de julio. Los empleados recibieron las notificaciones de despido el 20 de mayo, y la finalización efectiva de la relación laboral para la mayoría está prevista para el 22 de julio. En total, Meta planea reducir aproximadamente el 10% de su plantilla, lo que equivale a unas 8000 personas.

Cómo la IA «evaluaba» a los empleados

Según la versión de los demandantes, Meta utilizó un conjunto de herramientas internas basadas en IA para evaluar, clasificar y seleccionar al personal. Entre ellas se encuentran el asistente corporativo Metamate, los agentes de «segundo cerebro» entrenados por empleados, datos sobre el uso de tokens de IA, clasificaciones automatizadas de rendimiento e información sobre las acciones de los trabajadores en dispositivos corporativos. El problema clave, según los demandantes, es que estas métricas consideraban el volumen de trabajo realizado, la actividad, la cantidad de cambios en el código y los resultados de la evaluación anual, pero no se ajustaban para tener en cuenta los períodos legales de ausencia.

«Los empleados que utilizaron permisos protegidos por ley fueron desproporcionadamente seleccionados para los despidos. El sistema los castigaba efectivamente por ejercer sus derechos legales», declararon los autores de la demanda. Como ejemplo, se menciona el caso de una científica que recibió la notificación de despido dos días antes de dar a luz, y el de un gerente que fue incluido en la lista al día 16 de una baja médica.

Posición de Meta y esencia de las demandas

Un representante de Meta calificó las acusaciones de infundadas, afirmando que «las decisiones sobre gestión de personal y estructura organizativa fueron y son tomadas por personas, no por IA». Sin embargo, los demandantes insisten en que la empresa no verificó los sistemas automatizados por sesgos ni realizó una revisión individual de los resultados, lo que, según ellos, viola las leyes que prohíben la discriminación contra embarazadas, personas con discapacidad y empleados que utilizan permisos familiares o médicos.

En una primera fase, los demandantes solicitan detener temporalmente los despidos, mantener los salarios, el seguro médico, los derechos sobre acciones y el estado de los permisos hasta que concluya el litigio. También buscan una auditoría independiente de las herramientas de IA utilizadas por la empresa. Los abogados subrayan que, una vez completados los despidos, las consecuencias serán irreversibles: los empleados perderán el seguro médico durante el embarazo, la recuperación postparto y el tratamiento, así como, en algunos casos, su estatus migratorio.

Contexto: recopilación de datos y creciente papel de la IA

Esta demanda es solo la punta del iceberg. En abril de 2026, Meta lanzó el programa Model Capability Initiative, que registraba las pulsaciones de teclas, los movimientos del ratón, el contenido de la pantalla y el historial del navegador de los empleados para entrenar agentes de IA. Tras un descontento masivo (una petición fue firmada por más de 1600 personas), Mark Zuckerberg suspendió el programa en junio. Los demandantes afirman que los datos de este programa también podrían haberse utilizado en los despidos, a pesar de las garantías de la empresa en sentido contrario.

Este caso es un claro ejemplo de cómo las tecnologías diseñadas para aumentar la eficiencia pueden volverse contra los propios trabajadores. Mi valoración: este precedente podría ser una señal seria para toda la industria. Si el tribunal declara discriminatorio el uso de la IA para tomar decisiones de personal sin la supervisión adecuada y sin tener en cuenta los derechos de los trabajadores, obligará a muchas empresas a revisar sus algoritmos y enfoques para la automatización de los procesos de RR.HH. De lo contrario, corremos el riesgo de tener un «techo digital» para las categorías vulnerables de empleados, lo que contradice no solo la ética, sino también la ley.