La comunidad cripto pasó varias horas en tensión discutiendo un supuesto hackeo de las billeteras del protocolo LayerZero. Sin embargo, como demostró un análisis detallado, la alarma resultó ser falsa. El movimiento de fondos por valor de 2,4 millones de dólares, que muchos tomaron como un ataque de hackers, fue en realidad una operación interna estándar de reequilibrio de activos.
El primer aviso lo dio el servicio de seguridad PeckShield, publicando datos según los cuales las billeteras Executor del protocolo LayerZero parecían comprometidas. Desde varias redes, incluyendo BNB Chain, Base, Arbitrum, Avalanche, Optimism, Mantle, Plasma y Ethereum, supuestamente se retiraron criptomonedas por valor de 2,4 millones de dólares. Según la evaluación inicial, el atacante consolidó los fondos en la red Ethereum, intercambiando la mayor parte por 956 ETH (aproximadamente 1,79 millones de dólares) y 322.000 dólares en USDC.
Cómo surgió el pánico
A PeckShield se unieron otros observadores. WuBlockchain, citando a Specter, informó de pérdidas de aproximadamente 2,1 millones de dólares y la transferencia de fondos a través de los servicios Stargate y Relay. El analista Zakaria Sharif también sugirió un compromiso de la billetera Executor, estimando el posible daño en unos 2,1 millones de dólares. Parecía que estábamos ante otro ataque sonado contra un protocolo de infraestructura.
Por qué la alarma resultó ser falsa
Sin embargo, el equipo de LayerZero desmintió rápidamente esta versión. En un comunicado oficial, el protocolo subrayó que los fondos se retiraron de billeteras internas como parte de operaciones estándar con activos, y que «nada está en riesgo». El cofundador del proyecto, Bryan Pellegrino, también señaló que no entiende cómo ni por qué surgió esta historia, ya que solo se trataba de una «consolidación de activos en el curso normal».
Analistas independientes confirmaron esta postura. El experto Crypto Patel indicó que los informes sobre el «hackeo» de 2,4 millones de dólares fueron una falsa alarma, y que las transferencias formaban parte de un reequilibrio interno rutinario. El servicio Verdict señaló que el supuesto hackeo hizo que el mercado entrara en pánico durante unas cuatro horas: «956 ETH se movieron, aparecieron titulares y algunos protocolos suspendieron sus operaciones».
Mi opinión sobre la situación: Este incidente es un claro ejemplo de lo rápido e irreflexivo que reacciona el mercado cripto ante señales no verificadas. La falta de una verificación adecuada de los datos y la tendencia al sensacionalismo provocan un pánico injustificado, que puede causar más daño que un ataque real. Lección para todos los participantes: siempre verifiquen los movimientos de fondos en la red antes de dar la alarma.