Tres influyentes senadores demócratas — Chris Murphy, Jeff Merkley y Chris Van Hollen — han expresado duras críticas a la versión actual del proyecto de ley CLARITY Act. Su principal exigencia: incluir en el documento estrictas normas anticorrupción que prohíban al presidente, a los miembros del Congreso, a los altos funcionarios y a sus familias obtener beneficios del negocio de las criptomonedas.
En una conferencia de prensa el 14 de julio, en la que también estuvieron presentes representantes de la coalición Americans for Financial Reform y del movimiento Indivisible, así como el actor y autor del libro "Dinero Fácil" Ben McKenzie, los senadores dejaron claro que sin estas disposiciones el proyecto de ley carece de sentido.
Trasfondo de corrupción: por qué la CLARITY Act en su forma actual es inaceptable
Murphy subrayó que crear un nuevo sistema regulatorio para los activos digitales no tiene sentido si no se frenan los esquemas de corrupción relacionados con el negocio cripto de la familia Trump. Según sus palabras, la sección anticorrupción debe eliminar cualquier influencia del presidente sobre las reglas de una industria en la que tiene intereses financieros directos.
Merkley propuso integrar en la CLARITY Act las disposiciones de la MEME Act o la End Crypto Corruption Act. Estas leyes prohíben al presidente, al vicepresidente, a los miembros del gabinete, a los altos funcionarios federales, a los congresistas y a sus familiares más cercanos poseer negocios cripto, promocionar activos digitales u obtener ingresos de ellos. "No basta con preparar una enmienda: la corrupción debe detenerse", declaró.
Van Hollen, quien anteriormente propuso restricciones similares durante la revisión del proyecto de ley en el Comité Bancario del Senado, señaló que su iniciativa fue rechazada. Las enmiendas demócratas fracasaron en la votación o fueron consideradas por el presidente del comité, Tim Scott, como redactadas de manera inapropiada. Como resultado, de la versión aprobada por el comité desaparecieron no solo las medidas anticorrupción, sino también las disposiciones para combatir el lavado de dinero, la evasión de sanciones y el uso de información privilegiada.
¿Qué propone la CLARITY Act y por qué es importante?
El proyecto de ley busca crear un marco regulatorio federal para el mercado de activos digitales, delimitando las competencias de la SEC y la CFTC. La SEC mantendrá el control sobre los contratos de inversión y la captación de capital, mientras que la CFTC obtendrá las principales facultades sobre el comercio al contado de materias primas digitales. El documento también introduce un régimen especial de divulgación de información para los desarrolladores y un registro obligatorio para los intermediarios.
Sin embargo, según Americans for Financial Reform, se espera que la CLARITY Act sea considerada ya la próxima semana, a partir del 20 de julio. Para superar la barrera procesal se necesitarán 60 votos. Mientras los partidarios del proyecto de ley afirman que protege a los consumidores y establece reglas uniformes, los opositores insisten en que, sin normas anticorrupción, es solo una herramienta para legalizar el conflicto de intereses.
Opinión de experto: La situación en torno a la CLARITY Act es un ejemplo clásico de estancamiento político, donde los intereses de los reguladores y el poder ejecutivo chocan con la necesidad de transparencia. Si el proyecto de ley se aprueba sin enmiendas, se creará un precedente peligroso: las reglas para la industria cripto se redactarán pensando en un actor específico, lo que socava la confianza en el mercado. Los inversores deben seguir de cerca la evolución de los acontecimientos: del resultado de la votación depende si la industria obtendrá reglas de juego justas o seguirá siendo rehén de ambiciones políticas.