El mercado de acciones de SpaceX (SPCX) está experimentando una corrección significativa. Desde mediados de junio, cuando los títulos alcanzaron un máximo histórico de $225,64, la caída ha sido de casi el 40%. La sesión de negociación de ayer cerró en $136,08, solo $1 por encima del precio de colocación de $135. En el gráfico diario se han formado tres velas rojas consecutivas, una señal clara del dominio de los vendedores.
Panorama técnico: pérdida de niveles clave
Los vendedores han superado sucesivamente dos zonas de soporte importantes. Primero, a mediados de junio, cayó el rango de $168–171, que luego se transformó en resistencia. El intento de rebote del 1 de julio desde esta zona solo confirmó el cambio de roles de los niveles. Luego, el 8 de julio, el siguiente bastión, $149–153, tampoco se mantuvo. Una nueva prueba de esta área terminó en fracaso, lo que indica una debilidad extrema de los compradores.
Sin embargo, en el gráfico horario se observan señales de un posible giro. Se está formando una figura de "cuña descendente", un patrón alcista clásico que a menudo se resuelve con un fuerte aumento. El objetivo técnico de esta figura es $157,89, lo que sugiere un potencial de crecimiento de casi el 15% desde los niveles actuales. Un argumento adicional a favor de los alcistas es la divergencia alcista en el indicador RSI (14): el 14 de julio se registró un mínimo más alto del indicador, mientras que el precio actualizó un mínimo local. Esta es la primera divergencia desde el inicio de la corrección.
Riesgos fundamentales y desencadenantes
La situación se complica por factores fundamentales. A finales de julio se espera el desbloqueo del primer tramo de acciones: el 20% del volumen total. Este evento coincide con la publicación del informe trimestral. Otro 10% de las acciones solo se desbloqueará si el precio cierra por encima de $175,50, lo que con la dinámica actual parece poco probable. La presión adicional provino de la emisión de bonos de junio por $25 mil millones con un rendimiento del 5,35–6,65%, que solo intensificó la corrección.
El principal catalizador para los movimientos cercanos será el decimotercer lanzamiento de prueba del Starship, programado para el jueves 16 de julio. Por primera vez, el cohete pondrá en órbita 20 satélites operativos Starlink V3, lo que agregará 60 terabits por segundo de capacidad de ancho de banda, 20 veces más que un solo vuelo del Falcon 9.
Pronóstico y mi evaluación
Un lanzamiento exitoso podría ser un catalizador para un fuerte rebote. Los títulos están actualmente atrapados entre una figura alcista con un objetivo de $158 y el nivel de colocación de $135. Una ruptura por encima de la zona de $149–153 abriría el camino hacia $158 y más allá. Sin embargo, una ruptura de $135 sería una catástrofe: por debajo, las acciones no tendrían soportes técnicos y la caída podría acelerarse.
Mi opinión: SpaceX es una empresa que está cambiando la industria, pero la corrección actual refleja no solo factores técnicos, sino también una reevaluación de riesgos por parte de los inversores. El decimotercer lanzamiento del Starship no es solo una prueba, sino una demostración de la madurez comercial de la tecnología. El éxito devolverá la confianza, el fracaso profundizará la corrección. En mi opinión, el potencial de crecimiento aún supera los riesgos, pero solo si el vuelo es exitoso.