El mercado de acciones de SpaceX está experimentando una fuerte sacudida. Desde mediados de junio, la capitalización de la empresa se ha reducido casi un 40% desde su máximo histórico de $225,64. En el premercado, los títulos SPCX cotizan cerca del nivel de $137, solo ligeramente por encima del precio de colocación de $135 y del mínimo de ayer de $135,52. Esta fuerte caída pone en duda las perspectivas a corto plazo de la empresa, aunque el panorama técnico ofrece señales contradictorias.

En el gráfico diario se han formado tres velas rojas consecutivas. El cierre de ayer en el nivel de $136,08 registró una caída del 2,20%. Los niveles clave de soporte se han ido rompiendo uno tras otro: la zona de $168–171 cayó a mediados de junio, y luego el rango de $149–153 no resistió el 8 de julio. Ahora estos niveles se han convertido en resistencia, y para una recuperación, los alcistas necesitan devolver el precio por encima de $149–153.

La presión fundamental está aumentando. A finales de julio se espera el desbloqueo del primer tramo del 20% de las acciones, lo que coincide con la publicación del informe del segundo trimestre. Otro 10% de las acciones solo se podrá obtener si el cierre supera los $175,50, un objetivo que, con la dinámica actual, parece prácticamente inalcanzable. La presión adicional provino de la entrada de SpaceX en el mercado de bonos en junio con una colocación de $25 mil millones y un rendimiento del 5,35–6,65%, lo que intensificó la corrección y llevó a una reducción de la fortuna de Elon Musk en más de $500 mil millones.

Análisis técnico: la "cuña descendente" da esperanza

En el gráfico horario se dibuja un panorama más optimista. Después del rebote del 1 de julio cerca de $176, SPCX se está comprimiendo dentro de una figura de "cuña descendente", un patrón alcista clásico. El objetivo técnico de esta figura es de $157,89, casi un 15% por encima de los niveles actuales. Sin embargo, el escenario solo funcionará si se recupera la zona de $149–153, que ahora actúa como resistencia.

El impulso alcista también se confirma con el indicador RSI. El 14 de julio se formó la primera divergencia alcista desde el inicio de la corrección: el RSI mostró un mínimo más alto, mientras que el precio actualizó un mínimo local. Esta es una señal clásica de debilitamiento de la presión bajista.

Catalizador clave: el 13.º lanzamiento del Starship

El jueves tendrá lugar el 13.º vuelo de prueba del Starship, el principal desencadenante para el movimiento del precio. Por primera vez, el cohete pondrá en órbita 20 satélites operativos Starlink V3. Esta carga añadirá 60 terabits por segundo de capacidad de ancho de banda, más de 20 veces la capacidad de un solo vuelo del Falcon 9.

Un lanzamiento exitoso podría ser el catalizador para una ruptura de la "cuña descendente" y confirmar las audaces valoraciones de Elon Musk. Sin embargo, un fracaso de la misión podría hundir el precio por debajo del nivel de la OPI de $135, tras lo cual los títulos no tendrían soportes significativos.

Mi análisis: La situación actual recuerda a una trampa clásica para osos. El panorama técnico en el gráfico horario indica una alta probabilidad de rebote, especialmente teniendo en cuenta la divergencia alcista del RSI. Sin embargo, los riesgos fundamentales (desbloqueo de acciones y mercado débil) podrían anular cualquier impulso positivo. El 13.º lanzamiento del Starship será una prueba decisiva no solo para el cohete, sino también para el sentimiento de los inversores.