Quién realmente compra y vende bitcoin es una pregunta que solo puede responderse mirando bajo el capó de la red. Mi análisis de cuatro indicadores on-chain críticos lo confirma: no hay ventas de pánico en el mercado. Los datos indican una estructura sólida, no una liquidación caótica de activos.
Esta es la segunda parte de mi análisis del comportamiento de los participantes del mercado. Si en la primera analicé el ciclo del mercado y el sentimiento, ahora el enfoque se desplaza a las acciones reales de compradores y vendedores.
El primer indicador es el SOPR, que muestra si los tenedores de bitcoin venden con ganancias o pérdidas. Un valor superior a uno indica toma de ganancias; por debajo, capitulación. Actualmente, según mis cálculos, el SOPR se mantiene cerca de uno. Esto apunta a un mercado equilibrado sin señales de ventas de pánico.
El segundo indicador es el Flujo Neto de Intercambios, que mide la entrada y salida de bitcoin en los exchanges. Grandes entradas pueden señalar disposición a vender; las salidas, almacenamiento a largo plazo. Los datos muestran que no se registran entradas extremas a los exchanges en este momento. Los participantes no tienen prisa por deshacerse de sus monedas.
El tercero son las Reservas de Intercambios, el volumen total de bitcoin en los exchanges. Estas reservas continúan disminuyendo, lo que refleja una acumulación a largo plazo por parte de ETF, instituciones y defensores del autocustodia. Desde la perspectiva de la oferta, es una señal positiva.
El cuarto es el Ratio de Ballenas en Intercambios, que evalúa la proporción de grandes tenedores en las entradas a los exchanges. El coeficiente se mantiene relativamente alto, lo que significa que las ballenas siguen moviendo fondos activamente. Sin embargo, la alta actividad de las ballenas no implica necesariamente ventas inmediatas; recomiendo seguir este factor con especial atención.
La conclusión principal: estos cuatro indicadores deben analizarse en conjunto, no por separado. Combinados con los flujos de ETF, las condiciones macroeconómicas y los datos de derivados, ofrecen una imagen más clara que solo el precio. Los datos on-chain actuales indican la ausencia de ventas de pánico globales.
Este análisis es una continuación de la primera parte de mi estudio, donde examiné indicadores que ayudan a determinar el ciclo del mercado de bitcoin. Se trataba de cuatro métricas: el ratio MVRV, el indicador NUPL, el precio realizado y el multiplicador de Puell. Según mis conclusiones, el sobrecalentamiento extremo del anterior mercado alcista se ha disipado, y bitcoin se encuentra en una fase de consolidación y acumulación.
Mi opinión profesional: el mercado de bitcoin demuestra madurez. La ausencia de pánico en medio de un movimiento lateral es una señal alcista fuerte. Sin embargo, la actividad de las ballenas requiere un monitoreo constante: si comienzan a mover monedas masivamente a los exchanges, podría ser un precursor de una corrección. Por ahora, la estructura del mercado se mantiene saludable.