El CEO de TeraWulf, Paul Prager, calificó la nueva moratoria sobre la construcción de centros de datos en el estado de Nueva York como una "decisión acertada" para la empresa. Sin embargo, el mercado claramente no estuvo de acuerdo: las acciones de WULF cayeron casi un 7% ese mismo día, cerrando en $19,41.
La razón de esta reacción tan abrupta de los inversores fue una directiva de la gobernadora Kathy Hochul, que suspendió la emisión de permisos para la construcción de nuevos centros de datos a gran escala en todo el estado. Es la primera vez en la historia de Nueva York que se implementa una moratoria de este tipo.
Por qué Nueva York congeló el desarrollo de centros de datos
La gobernadora firmó una orden que detiene la emisión de permisos para la construcción de nuevos centros de datos hiperescala, a menos que ya hayan pasado la etapa final de aprobación. Durante la moratoria, las autoridades prepararán un informe ambiental integral (GEIS) que estudiará el impacto de estas instalaciones en el consumo de energía, los recursos hídricos y la calidad del aire.
Hochul destacó especialmente el alto consumo de energía y agua de la industria. Como parte de la nueva política, el estado también tiene la intención de eliminar las exenciones fiscales sobre las ventas para los grandes centros de datos. "El desarrollo de centros de datos amenaza con aumentar las facturas de servicios públicos, agotar los recursos naturales y generar incertidumbre para los residentes de Nueva York", declaró la gobernadora para justificar su intervención.
Por qué divergieron las opiniones de la dirección y los inversores de TeraWulf
TeraWulf gestiona el campus Lake Mariner en Nueva York y está construyendo una segunda instalación, Lake Hawkeye. La empresa se está diversificando gradualmente de la minería de bitcoin hacia proyectos de inteligencia artificial y computación de alto rendimiento (HPC).
Según Prager, las nuevas reglas favorecen a los proyectos que ya tienen permisos y acceso a energía, en lugar de iniciativas arriesgadas. Destacó que Lake Mariner ya está operativo y que las expansiones para Fluidstack y Google han completado todos los procesos de permisos. "Lake Hawkeye es un proyecto a varios años vista, y estamos considerando la organización del suministro eléctrico in situ. Este enfoque coincide plenamente con las prioridades de la gobernadora en cuanto a nueva capacidad energética", señaló el director.
Sin embargo, a pesar de estas garantías, los inversores claramente se asustaron por la incertidumbre. Las acciones de WULF cayeron un 7,08% al cierre de la sesión del 14 de julio. Por ahora, la gobernadora y el mercado interpretan la misma orden de manera diferente. Cómo afectará realmente el documento a la construcción del gasoducto de TeraWulf en Nueva York solo se aclarará a medida que avance la revisión.
Opinión del experto: La reacción del mercado es un ejemplo clásico de aversión a la incertidumbre. Incluso si los proyectos de TeraWulf están protegidos de facto, cualquier ruido regulatorio en el entorno macroeconómico actual presiona las acciones de empresas relacionadas con tecnologías de alto consumo energético. Los inversores necesitan tiempo para asimilar los riesgos y separar las amenazas reales de las declaraciones políticas temporales.