La finalización del período de transición del reglamento MiCA el 1 de julio de 2025 ha creado una situación única en el mercado cripto europeo, que podría derivar en graves riesgos operativos. La jefa de la Autoridad de Lucha contra el Blanqueo de Capitales (AMLA), Bruna Segó, señaló directamente una posible sobrecarga de los servicios cripto en la Unión Europea debido a la migración masiva de usuarios.
El núcleo del problema es el siguiente: las empresas que abandonan la UE por no cumplir con los nuevos requisitos corren el riesgo de enfrentarse a una retirada masiva de fondos por parte de los clientes. Al mismo tiempo, los proveedores de servicios autorizados (VASP) esperan una afluencia repentina de nuevos usuarios. Ambos escenarios generan una enorme presión sobre los procedimientos KYC/AML y los departamentos de cumplimiento normativo, que podrían no ser capaces de gestionar tal volumen de operaciones en un plazo tan ajustado.
Nuevo panorama regulatorio: qué ha cambiado
A partir del 1 de julio de 2025, todas las empresas cripto que operan en la UE deben tener un registro completo según MiCA. Antes de esta fecha, las empresas podían operar con licencias nacionales si habían iniciado su actividad antes del 30 de diciembre de 2024. Al final del período de transición, el registro de la ESMA contaba con 244 proveedores autorizados, y en los últimos días antes de la fecha límite se unieron empresas de Italia, Francia, Malta y España. El 6 de julio, Ripple también obtuvo la autorización completa según MiCA, lo que subraya la seriedad de las intenciones de los reguladores.
Es importante señalar que la ESMA ya ha exigido a las empresas no autorizadas que cesen inmediatamente su actividad en la región y ha puesto en marcha un programa de inspecciones de los servicios de custodia, el eslabón más vulnerable en la cadena de almacenamiento de activos digitales.
Plan de la AMLA: de las recomendaciones a la acción
En vísperas de la fecha límite, la AMLA emitió una nota consultiva con recomendaciones específicas para las empresas que abandonan el mercado y para los VASP autorizados que reciben nuevos clientes. Para finales de año, el regulador planea publicar un informe completo sobre las amenazas de blanqueo de capitales en la industria cripto y las prácticas de control de los proveedores de servicios en los países de la UE. Paralelamente, el organismo está ampliando sus capacidades de análisis blockchain, lo que permitirá rastrear transacciones sospechosas de manera más eficaz.
Segó subrayó que los resultados de este estudio servirán de base para coordinar el trabajo con los reguladores nacionales y desarrollar un enfoque unificado para el control de los servicios cripto. Mientras tanto, el Parlamento Europeo ya ha aprobado una posición oficial sobre la ampliación de MiCA a DeFi, NFT, staking y criptocréditos, lo que significa que la presión regulatoria solo aumentará.
Mi comentario: La situación recuerda a una «tormenta perfecta»: la salida masiva de unas empresas y la afluencia de clientes a otras crean un caos temporal del que podrían aprovecharse los delincuentes. En mi opinión, el riesgo clave no reside tanto en la sobrecarga de los sistemas, sino en que, con las prisas, la calidad de las verificaciones disminuirá, lo que inevitablemente provocará un aumento de los incidentes relacionados con el blanqueo de capitales. El mercado necesitará al menos entre 6 y 12 meses para adaptarse a las nuevas realidades.