El fundador de la red L2 Base, Jesse Pollak, reconoció públicamente que su estrategia centrada en aplicaciones y servicios sociales resultó ser errónea. En su declaración, señaló que el primer trimestre de 2026 fue una "bofetada" para él y su equipo. El desarrollo futuro del proyecto pasa a estar bajo el control total de Coinbase, y el propio Pollak se retira de la dirección operativa.

Por qué fracasó la estrategia de "incorporación social"

Pollak mantuvo durante mucho tiempo la convicción de que eran precisamente los productos sociales —como Farcaster, Zora y los tokens de creadores de contenido— los que traerían mil millones de usuarios a la industria cripto. Sin embargo, como él mismo admitió, este ecosistema "se desmoronó por completo". El crecimiento real en la red se produjo en segmentos completamente diferentes: mercados de predicciones, futuros perpetuos (perp-DEX), stablecoins y tokenización de activos reales (RWA). Base no logró posicionarse fuertemente en ninguna de estas áreas.

Aunque en la red ya existían soluciones como Avantis (perp-DEX) y Limitless (plataforma de apuestas sobre eventos reales), ambas están notablemente por detrás de la competencia. Según datos analíticos, en julio Limitless representó solo el 0,5% del volumen nominal total en el segmento de mercados de predicciones, y Avantis ocupó el puesto 18 en volumen de operaciones. Esto demuestra claramente cuánto se ha quedado atrás Base respecto a los líderes.

Nuevo rumbo: del contenido a las finanzas globales

Ahora Pollak afirma que Base debe convertirse en una blockchain para las finanzas globales. Las áreas clave mencionadas son: comercio de activos tokenizados, pagos basados en stablecoins e infraestructura para agentes de IA. El proyecto pretende competir directamente con gigantes como Robinhood y Stripe.

En julio ya se activó en la red el estándar B20, diseñado para la emisión de stablecoins y RWA. En mayo, el equipo presentó Base MCP, una herramienta que permite a los asistentes de IA iniciar operaciones on-chain reales. Además, la aplicación Base pasa a estar bajo la gestión del equipo de Coinbase, liderado por el inversor cripto Jordan Fish. Se espera que el servicio se convierta en una plataforma multicadena y se expanda más allá del ecosistema actual.

Mi análisis: El reconocimiento de Pollak es más que un simple cambio de estrategia. Es una señal de que el mercado ha rechazado definitivamente el enfoque "social" para la adopción masiva de criptomonedas. Ahora ganan quienes ofrecen una utilidad financiera real: liquidez, pagos y tokenización. Base, al abandonar la pila de Optimism en favor de su propia arquitectura e integrar pruebas ZK, sienta las bases para una nueva batalla, pero esta vez por un lugar entre las infraestructuras financieras globales, no entre las redes sociales.