El jueves, el Banco de Corea decidió aumentar su tasa de interés clave en 25 puntos básicos, hasta el 2,75%. Esta es la primera medida de endurecimiento de la política monetaria desde enero de 2023. La decisión se debe a la aceleración de los procesos inflacionarios y al debilitamiento de la moneda nacional: a principios del verano, los precios al consumidor en el país alcanzaron un máximo de tres años del 3,2%.
En medio de estas noticias, el mercado bursátil local experimentó una fuerte volatilidad. A la vanguardia de las caídas se encontraron los mayores fabricantes de chips de memoria: SK Hynix y Samsung Electronics. El valor de los títulos de estos gigantes se desplomó durante la sesión de negociación del jueves.
Inflación y presión cambiaria: los principales impulsores de la decisión
El gobernador del Banco de Corea, Shin Hyun-sang, quien asumió el cargo en abril, había dado señales previas sobre un posible aumento de tasas. La decisión coincidió con las previsiones de la mayoría de los economistas. Los factores principales fueron el aumento de la inflación y el debilitamiento del won: desde principios de año, el tipo de cambio de la moneda nacional frente al dólar ha caído un 2,93%, y en la primera mitad de junio alcanzó un mínimo de diecisiete años, situándose en 1.561,5 por dólar.
A pesar de la presión cambiaria, la economía de Corea del Sur se beneficia de la demanda de infraestructura para inteligencia artificial. En el primer trimestre, el PIB creció un 1,8%, el crecimiento trimestral más rápido en más de cinco años. El gobierno elevó su pronóstico para 2026 a un máximo de cinco años del 3,0%. Sin embargo, los expertos locales advierten sobre los riesgos de grandes pagos de primas en el sector tecnológico, que podrían disparar los salarios y generar presión adicional sobre el mercado de consumo.
Impacto en acciones y el mercado cripto
La decisión del regulador financiero tendrá un impacto a largo plazo tanto en las acciones tradicionales como en el sector de activos digitales. Los inversores surcoreanos tradicionalmente representan una parte significativa del mercado global de criptomonedas, y el país destaca por los enormes volúmenes de negociación en plataformas locales como Upbit. El aumento del costo del crédito reduce naturalmente los volúmenes de liquidez libre disponible para operaciones de alto riesgo.
El índice KOSPI cayó casi un 6,0%, hasta los 6.852 puntos. El fabricante de chips de IA, SK Hynix, se desplomó un 11,05%, hasta 1.852.000 wones, tras una caída del 15% a principios de semana. Los títulos de Samsung Electronics perdieron más de un 3%. Unas tasas de interés más altas podrían intensificar la presión sobre el mercado: las condiciones financieras se endurecerán y los inversores comenzarán a salir de los títulos tecnológicos de rápido crecimiento.
Los economistas del sector pronostican otro aumento de la tasa hasta el 3,00% para finales del año en curso. Por ahora, no está claro si los inversores minoristas preferirán adoptar una postura de espera o comenzarán a redistribuir activamente el capital disponible.
Mi opinión experta: Corea del Sur sigue siendo uno de los barómetros clave para el mercado cripto global. El endurecimiento de la política monetaria aquí no es un episodio local, sino parte de una tendencia global de lucha contra la inflación. Para los inversores en criptomonedas, esto significa que el período de "dinero barato" ha terminado definitivamente, y ahora el mercado reevaluará los riesgos. A corto plazo, cabe esperar una mayor volatilidad, especialmente en las altcoins sensibles a los flujos de liquidez asiáticos.