El mercado ruso de activos digitales está dando un giro brusco. Contrariamente a las recientes declaraciones estrictas, las autoridades están preparando el terreno para legalizar la circulación de las mayores stablecoins: USDT y USDC. A partir del 1 de septiembre de 2026, los inversores calificados podrán adquirir legalmente estos activos a través de plataformas nacionales con licencia. Las enmiendas correspondientes a la ley "Sobre Activos Financieros Digitales" ya han sido preparadas por el comité especializado de la Duma Estatal para su segunda lectura.

Esta decisión es una auténtica sensación en comparación con la postura que los reguladores mantenían a principios del verano. Recordemos que en junio, el Ministerio de Finanzas propuso posponer la cuestión de la regulación de las stablecoins por tiempo indefinido, y el jefe del comité de la Duma Estatal, Anatoli Aksakov, hablaba de un trabajo conjunto con el Banco Central solo en perspectiva otoñal. Sin embargo, la dinámica cambió rápidamente: las normas para USDT y USDC se incluyeron rápidamente en la versión actual del documento.

Matiz legal: por qué las stablecoins requirieron una categoría separada

El problema clave que resuelven las enmiendas es una incongruencia legal. La legislación rusa actual define la moneda digital como un activo para el cual no existe una persona obligada frente a los titulares. Los emisores de Tether y Circle, por el contrario, garantizan el respaldo de los tokens y se comprometen a recomprarlos a un precio fijo. Por lo tanto, las stablecoins no encajaban en la definición estándar de criptomoneda.

Para resolver esta colisión, los legisladores introdujeron dos nuevas categorías: "instrumento digital extranjero" e "instrumento digital sin entrega". En la segunda categoría se incluyeron las stablecoins respaldadas. Los compradores obtienen el derecho a exigir el intercambio de tokens por dinero real a su valor nominal, mientras que el activo digital en sí no se reconoce como un valor. Este enfoque se alinea completamente con la postura del Banco Central, que en sus informes analíticos de verano diferenció claramente estos conceptos, clasificando las monedas extranjeras respaldadas como derechos digitales extranjeros.

De los riesgos a un instrumento legal: un mes para el cambio

A principios de junio, las autoridades aún calificaban las operaciones con stablecoins como "extremadamente peligrosas" y discutían seriamente la prohibición total del comercio de tokens en dólares. Sin embargo, la comunidad empresarial logró convencer a los funcionarios. La prohibición estricta fue reemplazada por restricciones económicas, como comisiones más altas para activos de países hostiles.

Las principales preocupaciones de los reguladores están relacionadas con la jurisdicción extranjera de los emisores. Las autoridades estadounidenses pueden influir en los creadores de monedas, como ya ocurrió con Tether, que bloqueó cientos de millones de dólares por orden de los reguladores de EE. UU. El Banco Central, mientras tanto, mantiene un control estricto sobre los pagos internos: el único medio de pago legal dentro del país sigue siendo el rublo. Todavía no se pueden usar stablecoins para compras en tiendas rusas.

Por otro lado, las autoridades financieras aprueban su uso en el comercio internacional. Las nuevas reglas están diseñadas para ayudar a las empresas a realizar pagos transfronterizos, y aquí el ámbito de aplicación es prácticamente ilimitado. Las empresas podrán usar stablecoins para liquidaciones contractuales sin restricciones.

Sin embargo, no todos tendrán acceso a las operaciones bursátiles. Solo los participantes profesionales del mercado podrán comprar libremente dichos instrumentos. Los ciudadanos comunes solo podrán adquirirlos legalmente después de que el Banco Central apruebe una moneda específica. Anteriormente, se planeaba establecer un límite de 300 mil rublos para la compra de criptomonedas por parte de inversores minoristas.

Opinión del analista: La legalización de USDT y USDC en Rusia es un paso pragmático, dictado por las necesidades reales de las empresas bajo la presión de las sanciones. Sin embargo, el acceso estricto solo para inversores calificados y el mantenimiento del rublo como único medio de pago legal dentro del país indican que no se debe esperar una liberalización total del mercado. Los reguladores continúan equilibrando entre la necesidad de integrarse en la economía cripto global y los riesgos asociados con la jurisdicción de los emisores.