Un indicador clave que señala un posible fin de la fase bajista ha comenzado a revertirse. Se trata de las pérdidas realizadas de los tenedores de bitcoin que adquirieron monedas en 2024-2025. Tras alcanzar un pico a principios de julio, cuando la suma de estas pérdidas en 30 días superó los $75 millones, el indicador ha comenzado a disminuir. En ciclos pasados, una dinámica similar precedió en repetidas ocasiones al inicio de una tendencia alcista.
Cuando el precio de un activo se estanca en un rango durante un período prolongado, es precisamente este grupo de inversores —aquellos que compraron en la cima del ciclo anterior— quienes suelen capitular, registrando pérdidas y aumentando la presión sobre el mercado. Históricamente, el suelo sostenible se formaba justo cuando este flujo de vendedores «quemados» se agotaba. Actualmente, estamos observando precisamente ese proceso: el volumen de operaciones con pérdidas de los tenedores a corto plazo (1-2 años) se está reduciendo, lo que es una de las primeras señales de debilitamiento del control bajista.
Un hito importante: $69 000
La zona de resistencia en el nivel de $69 000 merece especial atención. Este hito tiene un doble significado: en primer lugar, está cerca del costo promedio total de los tenedores a corto plazo, y en segundo lugar, coincide con los máximos históricos del ciclo alcista anterior. El primer toque de esta marca probablemente provocará una fuerte reacción del mercado, ya que es aquí donde la mayoría de los compradores recientes comenzarán a salir «en cero», provocando toma de ganancias y ventas.
Si bitcoin logra consolidarse firmemente por encima de los $69 000, esto abrirá el camino para un crecimiento significativo. De lo contrario, el activo corre el riesgo de permanecer en el rango actual, continuando su consolidación. Al momento de redactar este análisis, el precio de bitcoin es de aproximadamente $64 200, un 0,7% por debajo del nivel del día anterior.
Comentario del experto: La disminución de las pérdidas realizadas es una señal positiva, pero aún preliminar. Indica que las «manos débiles» han abandonado el mercado, sin embargo, para confirmar un cambio de tendencia, es necesario ver un crecimiento sostenido en los volúmenes de compra y una ruptura de la resistencia clave. Por ahora, tenemos ante nosotros un cuadro clásico de una fase bajista que se desvanece, pero sin un catalizador para un impulso alcista.