Los inversores calificados y las empresas rusas recibirán la oportunidad oficial de adquirir las principales stablecoins (USDT y USDC) a través de plataformas nacionales autorizadas. A partir del 1 de septiembre de 2026, estos activos pasarán a formar parte del circuito legal de divisas digitales en el país. El comité especializado de la Duma Estatal ya ha preparado las enmiendas correspondientes para la segunda lectura del proyecto de ley gubernamental sobre divisas digitales.
Esta decisión supuso un giro inesperado. A principios de julio, el presidente del comité, Anatoli Aksakov, declaró que el trabajo conjunto con el Banco Central sobre las normas para las stablecoins solo estaba previsto para el otoño. Y el Ministerio de Finanzas, a principios del verano, incluso propuso posponer este asunto hasta la aprobación de la ley básica sobre criptomonedas. Sin embargo, la necesidad legal de regular las stablecoins resultó ser más fuerte que las trabas burocráticas.
Por qué las stablecoins requirieron una categoría separada
El problema clave residía en la definición legal. La legislación actual solo reconoce como divisa digital un activo para el cual no existe una persona obligada frente a los titulares. Pero los emisores de USDT (Tether) y USDC (Circle) funcionan de manera diferente: garantizan la cobertura de los tokens y se comprometen a recomprarlos a un precio fijo. Debido a estas obligaciones, las stablecoins no se ajustaban a la definición rusa estándar de criptomoneda.
Para resolver esta colisión, los diputados introdujeron dos nuevas categorías legales:
| Nuevo término | Esencia y características legales |
| Instrumento digital extranjero | Abarca diversos derechos de obligación en sistemas de información extranjeros. Los valores ordinarios no se incluyen aquí. |
| Instrumento digital no entregable | Certifica exclusivamente derechos de reclamación monetaria sin la entrega directa del activo subyacente. |
Fue precisamente a la segunda categoría a la que los legisladores asignaron las stablecoins respaldadas. Los compradores obtienen el derecho a exigir el intercambio de tokens por dinero real a su valor nominal, pero el activo digital en sí no se considera un valor. Este enfoque es totalmente coherente con la postura del Banco Central, que en sus informes analíticos de verano diferenció claramente estos conceptos, clasificando las monedas extranjeras respaldadas como derechos digitales extranjeros.
Actualmente, USDT y USDC representan casi el 89% de todo el mercado global de stablecoins.
De activo de riesgo a instrumento legal en un mes
La velocidad con la que los reguladores rusos cambiaron su postura es sorprendente. A principios de junio, las autoridades calificaban las operaciones con stablecoins como extremadamente peligrosas y debatían seriamente la idea de prohibir por completo el comercio de tokens en dólares. Sin embargo, la comunidad empresarial logró convencer a los funcionarios. Finalmente, la prohibición estricta se reemplazó por restricciones económicas, como comisiones más altas para activos de países hostiles.
Las principales preocupaciones de las autoridades están relacionadas con la jurisdicción extranjera de los emisores. Las autoridades estadounidenses pueden influir en los creadores de las monedas; Tether ya ha bloqueado previamente cientos de millones de dólares a solicitud de los reguladores de EE. UU. No obstante, el Banco Central mantiene un control estricto sobre los pagos internos: el único medio de pago legal dentro del país sigue siendo el rublo. Todavía no se pueden usar stablecoins para compras en tiendas rusas.
Por otro lado, las autoridades financieras aprueban su uso en el comercio internacional. Las nuevas normas están diseñadas para ayudar a las empresas a realizar pagos transfronterizos, un área que sigue siendo la más demandada para los negocios bajo la presión de las sanciones. Las empresas podrán usar stablecoins para liquidaciones contractuales sin restricciones. Para los ciudadanos comunes, anteriormente se planeó establecer un límite de compra de criptomonedas de 300 mil rublos, pero los parámetros finales de acceso para inversores minoristas aún se están definiendo.
En cuanto a las stablecoins en rublos, su destino aún no está determinado. El popular token A7A5 ocupa una enorme cuota de mercado, pero el Banco Central lo ignora en sus informes. Los grandes bancos rusos intentan unirse para crear su propia moneda estable, pero las enmiendas actuales regulan exclusivamente los activos extranjeros. Los legisladores comenzarán a detallar las normas para los proyectos nacionales solo a finales de otoño.
Opinión de experto: La legalización de USDT y USDC en Rusia es un paso pragmático dictado por las necesidades empresariales, no por la ideología. Sin embargo, el riesgo clave persiste: la dependencia de emisores estadounidenses que pueden congelar activos a la primera solicitud de la OFAC. Las empresas rusas deberían considerar las stablecoins como una herramienta temporal para pagos internacionales, mientras desarrollan paralelamente sus propios análogos en rublos y una infraestructura para pagos independientes.