Los analistas del servicio Milk Road AI ponen en duda el reciente pronóstico de Morgan Stanley, que anticipaba un pico inminente en el mercado de la memoria. Según ellos, el banco utiliza una metodología obsoleta que no tiene en cuenta los cambios fundamentales en la estructura de la demanda. Contrariamente a estas expectativas, el mercado no está al borde de una recesión, sino en pleno apogeo de un potente superciclo.
Error en la metodología: lo clásico frente a la realidad
Morgan Stanley pronostica que las tasas de crecimiento anual del mercado de la memoria alcanzarán su punto máximo y que los precios contractuales de la DRAM tocarán techo en el cuarto trimestre de 2026. Sin embargo, como señalan acertadamente los expertos, el banco se basa en un método de análisis clásico que se ha utilizado durante décadas para evaluar la ciclicidad de los bienes de consumo: PC y teléfonos inteligentes. Este enfoque, basado en las fluctuaciones de los inventarios, hoy en día es inadecuado.
El problema clave es que Morgan Stanley superpone un modelo de treinta años a una realidad completamente nueva. El producto principal del mercado moderno no es la DRAM común, sino la memoria de alto ancho de banda HBM (High Bandwidth Memory). Y no es un producto básico que cada pocos años entre en sobreoferta debido a la puesta en marcha de nuevas fábricas.
HBM: un activo estratégico con déficit hasta 2027
La HBM es un activo estratégico, desarrollado para arquitecturas específicas de chips de IA. Su producción es tan compleja que simplemente "abrir una nueva fábrica y comenzar la producción" es imposible. Esto lo confirma el propio fabricante. La empresa Micron ha declarado que toda su capacidad de producción de HBM para 2026 ya está completamente vendida, y el déficit se mantendrá al menos hasta 2027.
Además, la demanda es tan grande que los fabricantes solo pueden satisfacer una parte de ella. Según estimaciones de los analistas, a medio plazo, Micron solo puede cubrir entre el 50% y el 67% de las necesidades de sus clientes clave. Esto indica un déficit estructural, no cíclico.
Resultados financieros de Micron: ningún pico a la vista
Los resultados financieros de Micron refutan completamente la tesis de un pico inminente. Los ingresos de la empresa en el tercer trimestre fiscal de 2026 alcanzaron los $41,46 mil millones, superando las expectativas en un 346%. La rentabilidad bruta alcanzó un récord del 84,9%.
La perspectiva para el próximo trimestre no es menos optimista: Micron espera ingresos de $50 mil millones, lo que claramente no encaja en un panorama de recesión. La solidez de la posición de la empresa también se refleja en los contratos: en el último trimestre, Micron firmó 16 acuerdos estratégicos: contratos a largo plazo con compromisos de volumen y precios mínimos, en lugar de los anteriores acuerdos a corto plazo.
Demanda de HBM: incorporada en los planes de los fabricantes de aceleradores de IA
La demanda de HBM está firmemente integrada en los planes de los fabricantes de aceleradores de IA. Se trata de las hojas de ruta de Nvidia, AMD y todos los grandes operadores de centros de datos que desarrollan sus propios chips. La magnitud del mercado también se confirma con los pronósticos de TrendForce: los ingresos totales del mercado de la memoria en 2026 crecerán un 134%, hasta los $552 mil millones, y el volumen del mercado de HBM para 2028 alcanzará los $100 mil millones, frente a los $35 mil millones en 2025.
Mi conclusión como analista: El mercado de la memoria está experimentando un superciclo, no un pico cíclico. Quienes predicen una recesión inminente simplemente están usando un mapa incorrecto. La situación actual no es una repetición de ciclos pasados, sino un paradigma completamente nuevo, impulsado por una demanda imparable de infraestructura de IA. Los inversores deberían mirar no las fluctuaciones a corto plazo, sino la tendencia a largo plazo que definirá el mercado al menos hasta finales de la década.