En medio de una corrección prolongada y señales de formación de un suelo en el mercado bajista, la empresa Grayscale ha presentado una estrategia que permite a los inversores obtener ingresos estables a partir de la volatilidad de Bitcoin. Se trata del modelo de opciones cubiertas (covered call), que, según los cálculos de los analistas, puede generar hasta un 22% anual.
La esencia del método es simple: el inversor mantiene simultáneamente el activo subyacente (Bitcoin) y vende opciones call sobre él con un precio de ejercicio predeterminado. Por la venta de la opción se cobra una prima fija, que constituye el ingreso adicional. Esta estrategia es especialmente efectiva en condiciones de tendencia lateral, cuando no hay ni ventas de pánico ni un impulso alcista sólido.
Cómo funciona en la práctica
En su informe analítico, Grayscale presenta parámetros específicos para un escenario hipotético. Se supone que la volatilidad esperada para la opción call de diciembre de 2026 con un precio de ejercicio "in the money" es del 40%, y el precio al contado de Bitcoin se sitúa en $65,000.
Con estos datos, la estrategia de opciones cubiertas puede generar alrededor del 22% anual si el precio del activo no realiza movimientos bruscos. El punto de equilibrio para el inversor se encuentra en torno a los $58,500, y la rentabilidad supera la simple tenencia de Bitcoin hasta que el precio supere la marca de $72,500. Es importante entender que este modelo no funciona solo en papel: Grayscale ya utiliza esquemas similares en sus ETF, como el Bitcoin Covered Call ETF, donde los gestores renuevan constantemente los contratos de opciones para aumentar la rentabilidad total del fondo.
Señales del mercado on-chain
Es interesante que esta estrategia aparezca en un momento en que los analistas de Glassnode registran señales de finalización de la fase de capitulación. Llama especialmente la atención el grupo de tenedores que compraron Bitcoin entre julio de 2024 y julio de 2025, es decir, cerca del pico del ciclo en torno a los $107,000. Estos inversores se enfrentaron a una caída prolongada y registraron pérdidas no realizadas significativas.
La media móvil de 30 días de las pérdidas realizadas para esta categoría de tenedores superó los $75 millones y luego comenzó a disminuir. Según los analistas, este cambio suele ser la primera señal de que la ola principal de ventas ha terminado. El nivel de $69,000 se convierte en una zona de lucha clave, coincidiendo con el precio de compra promedio de los tenedores a corto plazo y el máximo histórico de 2021.
Una recuperación por encima de esta marca podría dar impulso al alza, mientras que la incapacidad de consolidarse llevaría a una fase prolongada de lateralización. Precisamente esta situación de estancamiento resultaría ser la más rentable para la implementación de estrategias de opciones.
Mi opinión experta: La estrategia de opciones cubiertas no es una panacea, sino una herramienta para aquellos que están dispuestos a sacrificar las ganancias extraordinarias en un mercado alcista a cambio de ingresos estables durante un período de consolidación. La dinámica actual del mercado, con señales de agotamiento de los vendedores y la ausencia de catalizadores para un crecimiento brusco, crea condiciones ideales para su aplicación. Sin embargo, los inversores deben recordar el riesgo: con un fuerte impulso alcista, se perderá una parte significativa de las ganancias potenciales, y si el precio cae por debajo del punto de equilibrio, la estrategia no protegerá contra las pérdidas.