El mercado de bitcoin ha vuelto a estar en el centro de atención de los analistas: cinco de los seis indicadores clave en cadena ya señalan que se ha superado el suelo de precios. Sin embargo, el sexto, la señal más importante, sigue generando serias preocupaciones y sugiere lo contrario. Analicemos este dilema en detalle.
Cinco señales: los vendedores se han agotado
El primero en la lista es el MVRV Z-Score. Este indicador compara la capitalización de mercado de bitcoin con la capitalización realizada, es decir, con el precio promedio de compra de todas las monedas. Actualmente se encuentra alrededor del nivel -1, exactamente en la misma zona donde se registraron los mínimos de precios en 2015, 2018 y 2022. Esta es una señal poderosa de infravaloración del activo.
El segundo indicador es el AVIV Z-Score. También mide el precio en relación con los costos de los inversores, pero solo considera las monedas activas, excluyendo aquellas perdidas hace mucho tiempo. Su valor también se acerca a -1, aunque en ciclos pasados, antes del verdadero suelo, llegó a caer hasta -1,5. Esto deja espacio para una posible caída adicional, pero no niega la cercanía de un cambio de tendencia.
La tercera señal clave es el Sell-side Risk Ratio. Este indicador evalúa qué tan activamente los tenedores están obteniendo ganancias o pérdidas. Su valor actual es el mínimo en 43 meses, comparable al período del colapso de FTX, que marcó el suelo del ciclo anterior. Los valores bajos indican que los vendedores han agotado prácticamente su potencial.
La cuarta señal es el Índice de Miedo y Codicia (Fear & Greed Index). En febrero de este año, mostró un valor récord "bajista" en toda su historia. Sin embargo, cuando en junio bitcoin actualizó su mínimo de precios, el miedo no lo siguió: esto es una clásica divergencia alcista que indica un debilitamiento del pánico.
La quinta señal es el ciclo de cuatro años. A pesar de que el modelo Stock-to-Flow (S2F) ya no funciona, el ritmo temporal de los halvings se mantiene. El mercado bajista actual dura unos nueve meses, mientras que la duración promedio de los anteriores era de doce. Esto sugiere que el ciclo podría ser más corto, pero no descarta un suelo prolongado.
Sexta señal: por qué los flujos de ETF son el principal riesgo
La sexta y, según muchos expertos, la más importante señal son los flujos hacia los fondos cotizados en bolsa (ETF). Y es precisamente esta la que muestra un panorama preocupante. En el último mes, la salida de los ETF al contado de bitcoin alcanzó un récord de $4,500 millones. El mayor impacto recayó en el fondo IBIT de BlackRock.
La diferencia entre las primeras cinco señales y la sexta radica en su naturaleza. Los indicadores en cadena solo constatan que los vendedores se han agotado. Pero los flujos de ETF responden a una pregunta fundamentalmente diferente: ¿han llegado nuevos compradores? Por ahora, la respuesta es no. Esto significa que, a pesar de la infravaloración técnica, el mercado carece de capital fresco para un cambio de tendencia.
En caso de una nueva ola de ventas, los analistas destacan la zona de soporte de $48,000–$58,000. Al mismo tiempo, existe la posibilidad de que la débil demanda por parte de los fondos pueda alargar el ciclo actual más de lo habitual. No recomendaría adivinar el suelo exacto; es mucho más sensato considerar los niveles actuales para compras graduales si cree en el potencial a largo plazo de bitcoin.
Mi opinión profesional: Hasta que los flujos de ETF no se reviertan hacia una entrada sostenida, es prematuro hablar de la formación de un suelo completo. Sin embargo, la combinación de cinco señales en cadena crea una base sólida para la acumulación a mediano plazo. Para los inversores dispuestos a asumir volatilidad, ahora se abre una ventana de oportunidades, pero con un control de riesgos obligatorio.