La justicia argentina tomó medidas decisivas y preventivas en el marco de una investigación de alto perfil relacionada con el token LIBRA. El juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, a solicitud del fiscal Eduardo Taiano, ordenó congelar 25 billeteras de criptomonedas que, según la investigación, están directamente vinculadas con manipulaciones y retiro de fondos. Simultáneamente, el tribunal envió solicitudes oficiales a seis intercambios internacionales exigiéndoles que proporcionen información de identificación completa sobre los propietarios de estas direcciones y el historial detallado de todas las transacciones.
Geografía del congelamiento y requisitos a los intercambios
La lista de plataformas afectadas es impresionante, abarcando actores clave del mercado. Se trata de diez direcciones en Binance, ocho en Bybit, dos en OKX, dos en CoinEx, una en FixedFloat y dos en Bitfinex. De cada intercambio, el juez exigió un paquete completo de documentos según el estándar KYC: datos de apertura de cuenta, registros internos, registros de direcciones IP, información sobre cuentas bancarias asociadas y el historial completo de operaciones.
La base para medidas tan estrictas fue la ausencia en Argentina de un regulador de criptomonedas completo. En la decisión judicial se destaca que esto es necesario para prevenir daños irreparables que posteriormente no podrían ser compensados. La tarea clave es evitar la transferencia u ocultación de activos que puedan ser considerados ingresos obtenidos por medios delictivos, y garantizar su posible recuperación. El tribunal también destacó especialmente el carácter preventivo de la decisión, afirmando que "el congelamiento debe detener posibles nuevos delitos durante la investigación".
Informe técnico y esquema de retiro de fondos
Un papel crucial en el caso lo desempeñó el informe técnico del departamento de ciberdelincuencia de la Policía Federal Argentina (PFA). Los especialistas lograron reconstruir la cadena de movimiento de fondos mediante rastreo inverso y análisis de fuentes abiertas (OSINT). Los activos salían de un grupo de billeteras llamado Team Libra Wallets. Entre el 14 y el 15 de febrero de 2025, se transfirieron millones de tokens desde ellas, que luego terminaron en una billetera intermedia común.
Posteriormente, la investigación registró un gran retiro de fondos. El 10 de mayo de 2026, a través de un protocolo de compatibilidad, llegaron 498.539,85 USDT a una billetera en la red Tron. La operación se realizó en solo 16 segundos sin la participación de un intercambio tradicional. Después de esto, se puso en marcha un esquema de fragmentación de fondos, el llamado "smurfing": distribución diaria de cantidades fraccionadas en múltiples billeteras para dificultar el rastreo.
Todo comenzó con la publicación del presidente Milei en la red social X el 14 de febrero de 2025. Después de esto, el precio del token se disparó de $0,01 a casi $5 en cuestión de horas, y luego se desplomó debido a las ventas por parte de los creadores del proyecto. Las víctimas fueron más de 40.000 personas. Según la investigación, el retiro de fondos alcanzó aproximadamente los $100 millones. Entre los acusados se encuentran el lobista Mauricio Novelli, su socio y el estadounidense Hayden Davis.
Comentario del analista: Este caso es un claro ejemplo de cómo la falta de una regulación clara, combinada con el bombo de figuras públicas, crea un entorno ideal para esquemas de "pump and dump". El congelamiento de activos en intercambios centralizados es la herramienta más efectiva para las fuerzas del orden, pero solo subraya la vulnerabilidad del sector DeFi, donde dichas transacciones ocurren en segundos sin considerar las jurisdicciones. Los inversores deberían aprender la lección principal: si un proyecto es promovido por un político y el token se multiplica por miles en un día, es casi una garantía de salida de liquidez.