Mientras todo el mercado de criptomonedas pierde casi un 3% en un día, el token Pi Network (PI) muestra una resistencia poco común. En las últimas 24 horas, su precio ha subido un 3,5% hasta alrededor de $0,078. Este crecimiento ha compensado parcialmente las pérdidas recientes, aunque hace solo unos días PI renovó su mínimo histórico.

Rebote desde el fondo: ¿qué hay detrás del movimiento?

El aumento de PI coincidió con el lanzamiento de un rediseño masivo de la aplicación móvil para minería. El equipo del proyecto actualizó el menú lateral y la página de perfil, como primera parte de una gran actualización de la interfaz. Según los desarrolladores, las novedades deberían simplificar la navegación y acelerar el acceso a datos clave de la cuenta y servicios del ecosistema.

El 14 de julio, el token cayó a $0,071, estableciendo un nuevo mínimo histórico. Desde entonces, PI ha recuperado alrededor del 11%, pero aún se encuentra un 97% por debajo de su pico de febrero de 2025, cerca de $2,99. En el último mes, la criptomoneda ha perdido aproximadamente el 42% de su valor.

Presión de la oferta: la principal amenaza para PI

El principal problema de PI es su oferta en constante crecimiento. Actualmente, hay en circulación 10.900 millones de tokens de un máximo de 100.000 millones. Esto significa que nos espera un riesgo serio de dilución del valor. Los datos de PiScan muestran que se desbloquean alrededor de 4,25 millones de PI diariamente, lo que equivale a aproximadamente $333,672 al precio actual. Este flujo constante de monedas nuevas ejerce una presión sistemática sobre el precio por parte de los vendedores.

Actualización del protocolo v25: ¿salvará la situación?

El nuevo diseño de la aplicación es solo un preludio al lanzamiento del Protocolo v25, programado para el 22 de julio. Esta actualización debería aumentar la estabilidad de la red y agregar contratos inteligentes con privacidad mejorada. Si la nueva versión podrá revertir la tendencia de ventas en medio del exceso de oferta es la pregunta principal.

Mi opinión: Por ahora, PI es un ejemplo clásico de un mercado bajista con exceso de oferta. El rediseño y la próxima actualización son señales positivas, pero no resuelven el problema fundamental: para que el precio suba, se necesita una demanda real del token, no solo mejoras en la interfaz. Después del 22 de julio veremos si el aumento de la utilidad de la red estimula el interés de nuevos usuarios por PI.