La iniciativa legislativa destinada a regular las monedas digitales ha sufrido cambios significativos. El Comité de Mercado Financiero de la Duma Estatal ha perfeccionado para la segunda lectura el proyecto de ley "Sobre la moneda digital y los derechos digitales". La innovación clave es la simplificación del mecanismo de bloqueo de transferencias que los bancos consideren relacionadas con la circulación ilegal de criptomonedas.
La versión inicial del documento contemplaba el mantenimiento de dos registros: el primero incluiría a personas jurídicas, empresarios individuales y extranjeros que organizaran la circulación de criptomonedas fuera del ámbito legal, y el segundo, a proveedores de pago extranjeros que atendieran a dichas personas. Sin embargo, para la segunda lectura, ambas listas fueron eliminadas. En su lugar, se introduce el concepto de "destinatario no autorizado". Se trata del destinatario de los fondos respecto del cual el banco tenga sospechas de organizar la circulación de monedas digitales sin el estatus correspondiente en Rusia.
Es importante que el proyecto de ley no define los criterios para tales sospechas ni asigna esta tarea al Banco de Rusia. Cada institución financiera los desarrollará de forma independiente, estableciéndolos en sus documentos internos. Esto crea un amplio margen para la aplicación discrecional, lo que, en mi opinión, puede generar opacidad e imprevisibilidad para los participantes del mercado.
Los bancos estarán obligados a transmitir información sobre los "destinatarios no autorizados" al Banco Central, y el regulador, a su vez, podrá proporcionarles información sobre proveedores de servicios de pago extranjeros que atiendan transferencias a favor de dichas personas. El proyecto de ley no exige la publicación de estos datos, lo que refuerza el elemento de opacidad del sistema.
Quién denegará las transferencias
Del mecanismo quedan excluidos los agentes de pago, los operadores de telecomunicaciones, los servicios postales, así como el operador y los participantes de la plataforma del rublo digital. La obligación de bloquear transferencias recae en las entidades de crédito, las sucursales de bancos extranjeros y los emisores de tarjetas de pago.
El banco está obligado a notificar inmediatamente al cliente sobre la denegación en la forma estipulada en el contrato. Sin embargo, el procedimiento de notificación al propio "destinatario no autorizado" y el mecanismo para impugnar el bloqueo no están presentes en el documento. Esto crea un riesgo para los participantes de buena fe del mercado, que podrían enfrentarse a restricciones injustificadas.
El banco no está obligado a denegar la transferencia en tres casos: si la operación está relacionada con un contrato de comercio exterior, la transferencia se realiza por orden de una organización que intercambia moneda digital, o la transacción se lleva a cabo por orden de un bróker o gestor fiduciario con autorización del Banco de Rusia.
La Duma Estatal planea considerar el proyecto de ley en segunda lectura el 21 de julio. Recuerdo que anteriormente el Banco Central declaró que la ley sobre la regulación del mercado de criptomonedas entraría en vigor el 1 de septiembre.
Análisis de Cryptalist: Estos cambios representan un paso hacia un control más estricto, pero con criterios difusos. La falta de definiciones claras de "sospecha" y de un mecanismo de apelación puede dar lugar a excesos a nivel local. El mercado debe prepararse para que los bancos, temiendo riesgos, bloqueen transacciones basándose en evaluaciones subjetivas, lo que a corto plazo generará una tensión adicional para los participantes legales en criptomonedas.