La empresa de blockchain ConsenSys, responsable del popular monedero criptográfico MetaMask, cometió un grave error de seguridad. Un desarrollador con vínculos con Corea del Norte obtuvo acceso a los sistemas internos de la compañía y trabajó en el código durante un mes completo.
Este incidente pone de manifiesto las vulnerabilidades en los procesos de contratación, incluso en organizaciones tecnológicamente avanzadas como ConsenSys. El programador fue reclutado a través de un proveedor de servicios externo y figuraba como consultor externo. Su acceso a los repositorios y sistemas de desarrollo no fue restringido a tiempo.
La dirección de la empresa afirma que los indicios de amenaza se detectaron casi inmediatamente después del inicio de la colaboración, y que el acceso fue bloqueado de acuerdo con los reglamentos internos. La investigación realizada no reveló fugas de datos ni modificaciones maliciosas en el código. Sin embargo, el mero hecho de que un representante del ecosistema de hackers norcoreanos pudiera trabajar sin obstáculos en MetaMask plantea serias dudas.
No es la primera vez que desarrolladores norcoreanos se infiltran en proyectos de criptomonedas. Anteriormente, incidentes similares se registraron en Jump Crypto y otros actores importantes de la industria. Pionyang utiliza activamente currículos falsos y testaferros para introducir a sus especialistas en empresas occidentales con el fin de robar fondos o implantar puertas traseras.
Mi evaluación experta: Aunque ConsenSys afirma que no hubo consecuencias, incidentes como este socavan la confianza en la seguridad de uno de los monederos criptográficos más utilizados del mundo. La industria necesita implementar procedimientos de verificación más estrictos para los empleados remotos, especialmente de países con un alto nivel de ciberamenazas. Un mes de acceso a la infraestructura crítica es tiempo suficiente para implantar mecanismos de espionaje complejos que podrían activarse más adelante.