El mercado indio de teléfonos inteligentes está experimentando la peor caída en seis años. Al cierre del segundo trimestre de 2026, los envíos de dispositivos se redujeron un 10% interanual. Este es el valor más bajo para el período de abril a junio desde 2020 y un indicador claro de cómo el auge global de la inteligencia artificial está deformando el mercado de la electrónica de consumo.
La raíz del problema es el fuerte aumento en el precio de los chips de memoria. Los principales fabricantes, incluyendo Samsung, SK Hynix y Micron, están reorientando activamente su capacidad de producción hacia la memoria de alto rendimiento HBM, necesaria para centros de datos y cargas de trabajo de IA. Como consecuencia, los volúmenes de producción de componentes para dispositivos móviles se reducen y sus precios se disparan.
Según datos de analistas, el costo de los chips de memoria ha aumentado casi un 300% en el último año. En los teléfonos inteligentes de gama baja, la participación de estos componentes en el costo total ya ha superado el 65%. Precisamente este segmento representa alrededor del 60% del mercado indio: dispositivos de menos de ₹20 000 (aproximadamente $210). Aquí el golpe ha sido más doloroso.
Los envíos de teléfonos inteligentes con un precio inferior a ₹15 000 (~$150) se desplomaron un 45%. La participación de las marcas chinas, que tradicionalmente dominan este segmento, cayó a su nivel más bajo desde 2020. El único gran proveedor que mostró crecimiento en India fue Samsung, con un aumento del 2% interanual. En Apple, los envíos disminuyeron un 3%, pero la razón no es la demanda, sino la escasez de los propios iPhone debido a problemas logísticos.
Los precios de los teléfonos inteligentes en India se han disparado entre un 4% y un 68%, según el modelo. Los consumidores se ven obligados a prolongar la vida útil de sus dispositivos antiguos: el ciclo promedio de reemplazo ha aumentado de 3,5 a 4 años. Parte de los compradores se está trasladando al mercado secundario, lo que genera una presión adicional sobre las ventas de dispositivos nuevos.
Contexto global y pronósticos
India es solo el ejemplo más claro de una tendencia general. Los envíos mundiales de teléfonos inteligentes en el segundo trimestre se redujeron un 11%, alcanzando su nivel más bajo desde 2013. Xiaomi, Oppo y vivo, que apostaron por el segmento de gama baja, registraron caídas de dos dígitos. Samsung, por el contrario, recuperó el liderazgo global con una cuota del 24%, y Apple ocupó por primera vez el 20% del mercado. Según las previsiones, al cierre de todo 2026, el mercado mundial se contraerá un 14%.
Según estimaciones de expertos, la escasez de memoria y los altos precios se mantendrán al menos hasta finales de 2027. La situación se agrava por la debilidad de la rupia india: la importación de componentes se encarece y los fabricantes trasladan los costos a los consumidores finales. La crisis ya está obligando a las empresas a replantear sus estrategias. Por ejemplo, OnePlus (marca subsidiaria de Oppo) anunció la suspensión de nuevos lanzamientos en Europa y América del Norte, manteniendo el negocio solo en India, su mercado más grande fuera de China.
Mi análisis: El auge de la IA está generando un desequilibrio estructural en la industria de semiconductores que solo se intensificará en los próximos años. Para el mercado de teléfonos inteligentes, esto no significa una recesión temporal, sino un cambio a largo plazo en el modelo de fijación de precios. Los fabricantes tendrán que buscar fuentes alternativas de memoria o pasar definitivamente a una estrategia premium, abandonando el segmento de gama baja a su suerte. India, como uno de los mercados más sensibles al precio, se convertirá en la prueba de fuego de este proceso.