Los principales bancos rusos han completado por completo la preparación de la infraestructura para transacciones con criptomonedas. Según las estimaciones de los expertos, el mercado espera una competencia feroz, prácticamente un "océano rojo", donde la lucha por el cliente se librará desde los primeros días.

Dmitry Vitman, COO del bloque de negocio corporativo y de inversión de Alfa-Bank, señaló que la base técnica para las liquidaciones con criptomonedas está lista al 100% en todos los grandes actores. Sin embargo, la salida pública al mercado lo convertirá instantáneamente en un campo de batalla encarnizado, donde quien lo haga primero obtendrá la ventaja.

Por "océano rojo" se entiende un entorno donde todos los competidores ya tienen la misma preparación y luchan por la misma audiencia. En Alfa-Bank ven esta situación como una oportunidad. "Nos encanta la competencia: es el motor. Cuando el mercado cambia, se puede ganar participación en ese cambio", subrayó el experto.

El mercado se forma desde cero

La preparación de la infraestructura no equivale a la preparación de la demanda. Según Vitman, la principal dificultad no radica en el plano técnico, sino en la necesidad de crear el mercado prácticamente desde cero, de manera similar al lanzamiento de los activos financieros digitales (AFD).

Los primeros clientes serán empresas ya familiarizadas con las criptomonedas: mineros e importadores que operan con jurisdicciones donde el nivel de aceptación de los activos digitales es mayor. Para un cliente corporativo común, se requiere una inmersión prolongada, desde explicar los principios de fijación de precios hasta comparar las nuevas herramientas con las habituales.

"Es necesario capacitar a una gran cantidad de clientes, visitarlos, explicarles, con un rendimiento bastante bajo en las primeras etapas", señaló el representante del banco.

Comentario del experto: La situación recuerda los primeros días de los AFD: la tecnología existe, pero la demanda masiva requiere tiempo y esfuerzos educativos. El factor clave será la velocidad de adaptación del entorno regulatorio y la disposición de las empresas a percibir las criptomonedas no como un activo especulativo, sino como una herramienta de trabajo para liquidaciones transfronterizas. No ganará quien tenga el mejor software, sino quien enseñe al mercado más rápido.