La plataforma de videos cortos TikTok lanza una prueba piloto de una nueva herramienta que cambia radicalmente las reglas del juego en la lucha contra los deepfakes. Se trata de la función Likeness Detection, un sistema capaz de detectar automáticamente contenido creado con inteligencia artificial que utiliza el rostro de un autor específico.
Por ahora, la opción solo está disponible para un grupo limitado de creadores en Estados Unidos. El objetivo principal de la herramienta es brindar a los blogueros la posibilidad de reaccionar rápidamente ante acciones fraudulentas: desde presentar una queja por un deepfake hasta bloquear una cuenta falsa que utiliza su imagen.
El proceso de activación requiere pasar por una estricta verificación de identidad. Los autores deben proporcionar una selfi en tiempo real y un escaneo de su documento de identidad a través del servicio Jumio. Es importante destacar que, según la empresa, las copias de los documentos no se guardan en los servidores de TikTok, y los datos biométricos se utilizan exclusivamente para buscar coincidencias con contenido generado por redes neuronales.
Este paso no es solo una innovación técnica, sino una respuesta a la creciente amenaza de pérdidas reputacionales y financieras para los influencers. En un contexto de aumento vertiginoso del fraude con IA, donde los delincuentes crean videos realistas con rostros de celebridades para promocionar proyectos estafa, estos mecanismos se vuelven críticamente importantes.
Mi evaluación experta: La iniciativa de TikTok demuestra la madurez del mercado: las plataformas comienzan a pasar de una moderación pasiva a una protección proactiva. Sin embargo, la pregunta clave es qué tan eficaz será Likeness Detection con deepfakes de alta calidad. La tecnología de Jumio es buena para la verificación inicial, pero a largo plazo se necesitará un sistema descentralizado de registros faciales para evitar un único punto de fallo en la seguridad.