El mercado indio de teléfonos inteligentes está experimentando una grave recesión. En el segundo trimestre de 2026, los envíos de dispositivos cayeron un 10% interanual, lo que representa el peor resultado para este período en los últimos seis años. La razón no son solo fluctuaciones estacionales, sino una crisis estructural provocada por el auge de la inteligencia artificial.

El factor clave es el fuerte aumento del precio de los chips de memoria. Los líderes de la industria de semiconductores, incluyendo Samsung, SK Hynix y Micron, han reorientado sus capacidades de producción hacia la fabricación de memoria HBM de alto rendimiento, necesaria para los centros de datos que manejan cargas de trabajo de IA. Esto ha provocado una escasez de componentes para la electrónica de consumo y un aumento explosivo de los precios. Según estimaciones de IDC, el costo de los chips de memoria se ha disparado casi un 300% en un año. En los modelos de teléfonos inteligentes de gama baja, su participación en el costo total ahora supera el 65%.

India se ha visto más afectada que otros grandes mercados. En comparación, en China la disminución de los envíos durante el mismo período fue solo del 2%. Alrededor del 60% del mercado indio corresponde a dispositivos de menos de 20 000 rupias (aproximadamente $210). Es precisamente este segmento, el más sensible al precio, el que ha recibido el mayor impacto. Los envíos de teléfonos inteligentes con un precio inferior a 15 000 rupias ($150) se desplomaron un 45%. La participación combinada de las marcas chinas, que tradicionalmente dominan el segmento de gama baja, cayó a su nivel más bajo desde 2020.

Una excepción en este contexto fue Samsung, el único gran proveedor que mostró crecimiento en India, con un aumento del 2% interanual. Los envíos de Apple se redujeron un 3%, pero esto no se debe a una caída de la demanda, sino a la escasez de los propios iPhones. Los precios de los teléfonos inteligentes en el país aumentaron entre un 4% y un 68% según el modelo. Los consumidores están empezando a usar sus dispositivos antiguos durante más tiempo: el ciclo medio de reemplazo ha aumentado de 3,5 a 4 años. Parte de los compradores se está trasladando al mercado de segunda mano.

Crisis global y nuevas estrategias

El problema es de carácter mundial. Los envíos globales de teléfonos inteligentes en el segundo trimestre se redujeron un 11%, hasta su nivel más bajo desde 2013. Xiaomi, Oppo y vivo mostraron caídas de dos dígitos debido a su apuesta por el segmento de gama baja, que fue el más afectado. Samsung, por el contrario, recuperó el liderazgo mundial con una cuota del 24%. Apple ocupó por primera vez una quinta parte del mercado global. Según el pronóstico de Counterpoint Research, al cierre de 2026 el mercado se contraerá un 14%.

La crisis ya está obligando a las empresas a replantear sus estrategias. La china OnePlus, marca subsidiaria de Oppo, anunció que abandonará nuevos lanzamientos en Europa y América del Norte. Sin embargo, la empresa mantendrá su negocio en India, su mercado más grande fuera de China. Según estimaciones de analistas, la escasez de memoria y los altos precios se mantendrán al menos hasta finales de 2027. La presión se ve agravada por la debilidad de la rupia india, que encarece aún más la importación de componentes.

Opinión de experto: El mercado de teléfonos inteligentes está entrando en una fase de reestructuración estructural. El auge de la IA está redistribuyendo los recursos de la industria de semiconductores, y el sector de consumo se encuentra en una posición de donante. En los próximos dos años, no solo veremos un aumento de precios, sino también un cambio en la gama de modelos de los fabricantes: la apuesta se centrará en el segmento premium, donde el margen permite compensar el aumento de los costos. Por el contrario, los dispositivos de gama baja se reducirán en la oferta, lo que será especialmente doloroso para los mercados emergentes como India.