Los principales bancos mundiales, incluidos UBS y Deutsche Bank, están revisando radicalmente sus perspectivas sobre el mercado bursátil europeo. Los analistas esperan que el índice Stoxx Europe 600 crezca un 8% para finales del año en curso, alcanzando la marca de los 690 puntos. Esta es una señal seria para los inversores, especialmente en medio de la persistente incertidumbre geopolítica.
Giro alcista: de 630 a 690
Después de un volátil primer semestre que, no obstante, terminó renovando máximos históricos (el 3 de julio el índice se situó alrededor de los 652 puntos), el mercado tomó un respiro. Actualmente, el Stoxx 600 se ha corregido hasta los 639 puntos, pero el rendimiento total desde principios de año supera el 7%. Fue precisamente esta recuperación la que desencadenó la revisión de los pronósticos.
Los estrategas de UBS, Gerry Fowler y Sutanja Chadda, elevaron su objetivo de 630 a 690 puntos para finales de 2026. Además, su pronóstico a largo plazo para 2027 anticipa un crecimiento hasta los 760 puntos, lo que representa un potencial del 19% en el próximo año y medio. Es notable que este pronóstico superó las estimaciones de JPMorgan (680 puntos), que anteriormente mantenía el listón más alto. Bank of America, Deutsche Bank y Kepler Cheuvreux también se unieron a la tendencia alcista, elevando sus evaluaciones.
Impulsores del crecimiento: IA y bancos
Los analistas señalan varios factores clave que respaldan el rally. En primer lugar, la fuerte dinámica en el segmento de la inteligencia artificial, que continúa revalorizándose al alza. En segundo lugar, las revisiones estables de los indicadores del sector bancario y la reducción de la presión por parte de las industrias defensivas. La disminución de la tensión geopolítica en torno a Irán tras la conclusión de una tregua también jugó su papel, permitiendo que la tendencia alcista se reanudara.
Opiniones divergentes: los osos siguen aquí
Sin embargo, no todo es tan claro. En la encuesta de julio, el pronóstico promedio de 18 estrategas para el Stoxx 600 a finales de año es de solo 647 puntos, menos del 1% de los valores actuales. Solo 5 de 18 esperan una caída del índice para fin de año, y únicamente dos pronostican una disminución de más del 5%.
Los más pesimistas se encuentran en TFS, que esperan una corrección del 9% (hasta los 585 puntos). El estratega de Societe Generale, Roland Kaloyan, pronostica una caída de aproximadamente el 6%, hasta los 600 puntos, advirtiendo: «El principal riesgo, en nuestra opinión, no es la falta de crecimiento de las ganancias, sino que la recuperación resulte más débil que las expectativas ya descontadas en los precios». La próxima prueba para el mercado serán los informes del segundo trimestre: por ahora, el 45% de las empresas superaron las previsiones, mientras que el 27% reportó resultados peores de lo esperado.
Mi opinión como analista: La revisión de los pronósticos de UBS y Deutsche Bank es una poderosa señal alcista que confirma la fortaleza fundamental del mercado europeo. Sin embargo, no me apresuraría a seguirla incondicionalmente. La brecha entre el pronóstico de consenso y los ambiciosos objetivos de UBS es demasiado grande. El mercado ya ha descontado mucho optimismo en los precios, y cualquier decepción en los informes corporativos podría desencadenar una corrección. Los inversores deben mantener la cautela y centrarse en la calidad de los activos, en lugar de en la tendencia general.