Esta semana, el mercado de criptomonedas muestra un cambio significativo en el sentimiento de los participantes. Si hace poco dominaba el miedo, ahora le está dando paso a un optimismo cauteloso pero claramente perceptible. Mis observaciones indican que los principales impulsores de este proceso han sido la suavización de las estadísticas macroeconómicas y las señales positivas en el ámbito de la regulación de activos digitales.

Bitcoin subió durante el período del informe desde los niveles de $63,000–$64,000, probando brevemente la zona de $65,000–$66,000. Sin embargo, como anticipé, esto fue seguido por una corrección provocada por la toma de ganancias de los especuladores a corto plazo. Más importante que el movimiento del precio en sí es que su naturaleza ha cambiado. El rally está dejando gradualmente de ser el resultado del cierre de posiciones cortas y se basa cada vez más en la demanda real al contado.

El mercado al contado gana fuerza

Los volúmenes de compra en el mercado al contado en los principales exchanges han aumentado significativamente. Los ETF de bitcoin al contado en EE. UU. vuelven a registrar entradas netas de capital, y los tenedores a largo plazo están absorbiendo activamente las monedas vendidas por los traders a corto plazo. Este es un signo clásico de redistribución de capital de "manos débiles" a "manos fuertes". El mercado demuestra capacidad para absorber la presión de venta sin una caída sustancial del precio, lo que es una señal alentadora de mejora en su estructura.

No obstante, señalo que la demanda al contado en EE. UU. no se ha recuperado por completo. Parte del crecimiento actual sigue siendo impulsado por la actividad en el mercado de derivados, lo que añade un elemento de inestabilidad. Los inversores que sobrevivieron a la caída de junio todavía actúan con cautela, tomando ganancias en sus puntos de entrada.

Qué espera al mercado la próxima semana

El sentimiento de los inversores ha mejorado notablemente gracias a varios factores: datos de inflación suaves en EE. UU., menores expectativas sobre la tasa de interés clave, el aumento de los mercados bursátiles y el progreso en la regulación de criptomonedas en EE. UU. y Japón. Las iniciativas legislativas sobre la estructura del mercado y las stablecoins fortalecen los argumentos a largo plazo a favor de los activos digitales.

Sin embargo, insto a mantener la moderación. El principal riesgo que veo es el crecimiento excesivo del apalancamiento. Si este aumenta sin una demanda sostenida al contado, la volatilidad del mercado podría dispararse.

En la próxima semana, seguiré de cerca tres factores clave: la continuación de las entradas de capital en los ETF, el fortalecimiento adicional de la demanda al contado y la capacidad de bitcoin para mantener el soporte en el rango de $64,000–$66,000. La confirmación de una tendencia alcista sostenible no será solo la expectativa, sino una entrada de capital real y constante.

Mi veredicto: el mercado se ha fortalecido notablemente, pero aún estamos lejos de un rally alcista completo. Actualmente observamos una fase de consolidación y acumulación. Una ruptura por encima de $66,000 con confirmación de volúmenes será la primera señal seria de un cambio de tendencia.