La coyuntura actual del criptomercado muestra una transición hacia una fase de dinámica «neutral o ligeramente alcista». La señal clave es una reducción significativa del apalancamiento, acompañada de un debilitamiento de la presión vendedora a corto plazo. Esto indica que el mercado se está limpiando gradualmente del exceso de capital especulativo, lo que históricamente es un precursor de un crecimiento más sostenible.

Análisis de flujos y liquidez

Los datos sobre el movimiento de bitcoin hacia los exchanges centralizados pintan un panorama mixto pero alentador. En la última semana, la entrada neta fue de aproximadamente 2196 BTC, lo que sugiere una acumulación moderada. Sin embargo, en un período de dos semanas, observamos una salida neta de alrededor de 8197 BTC. Esta dinámica es característica de una fase volátil de ajuste de liquidez, donde el mercado aún no ha formado una tendencia clara, pero ya se está alejando de una venta agresiva.

Las posiciones largas mantienen una ligera ventaja, aunque los indicadores de interés abierto (OI) en derivados se están recuperando gradualmente. Al mismo tiempo, el optimismo excesivo y el apalancamiento sobrecalentado, que antes amenazaban con liquidaciones en cascada, se han debilitado notablemente. Estimo la probabilidad de un escenario positivo para bitcoin en aproximadamente un 55%. Para confirmar este pronóstico, es necesario monitorear de cerca las tasas de financiación y los volúmenes de entradas a los exchanges; estas métricas serán los desencadenantes del próximo movimiento significativo.

¿Estabilización o señal falsa?

El proceso de absorción de ventas agresivas, típico de la fase bajista, continúa. No obstante, los tenedores siguen registrando más pérdidas que ganancias. Esta es una señal clásica de una etapa temprana de estabilización, no de una recuperación confirmada. El mercado está digiriendo las ventas, pero la confianza alcista aún no ha regresado por completo.

Es interesante que la estructura de precios actual refleja casi exactamente el patrón del ciclo anterior. La divergencia alcista semanal en 2022 duró 161 días antes del inicio de un rally sostenido. En 2026, el período análogo ya es de 147 días. Si la analogía histórica se mantiene, la corrección debería completarse con la formación de un nuevo mínimo local, que se convertirá en el fondo del ciclo. Creo que este nivel se encuentra en el rango de $45,000 a $65,000.

Una señal positiva adicional es la dinámica de los ETF spot de bitcoin: del 13 al 17 de julio registraron una entrada neta de $75.5 millones, asegurando la segunda semana positiva consecutiva. El interés institucional sigue siendo sólido, lo que crea una base firme para un posible cambio de tendencia.

Mi opinión experta: El mercado está atravesando una fase necesaria de consolidación y limpieza del apalancamiento sobrecalentado. Los datos actuales indican que el fondo probablemente está cerca, pero para una entrada larga con confianza se requiere una confirmación en forma de un crecimiento sostenido en los volúmenes de compra y una reducción de las pérdidas de los tenedores. Las próximas semanas serán críticas.