La semana pasada fue intensa para el mercado de criptomonedas. Bitcoin demostró una sólida recuperación, subiendo desde mínimos locales en torno a los $61,000 hasta la marca de $64,500, lo que supone un incremento de aproximadamente el 1% en siete días. El catalizador clave fueron los datos de inflación en EE. UU.: el índice de precios al consumidor (IPC) subyacente resultó inferior a las previsiones, situándose en el 2,6% frente al 2,8% esperado. Esto alivió los temores sobre un endurecimiento de la política monetaria y devolvió el interés de los inversores por los activos de riesgo.

Un apoyo adicional provino de la retórica positiva de los representantes de la Reserva Federal. Se registró un pico local en el nivel de $65,500, tras lo cual el activo entró en una fase de consolidación. Durante el fin de semana, el mercado corrigió en medio de la crisis del sector de semiconductores, pero Bitcoin logró recuperar las pérdidas. Las altcoins mostraron una dinámica mixta: Ethereum subió un 4%, hasta los $1,850, mientras que HYPE perdió alrededor del 8%.

Afluencia institucional y sentimiento del mercado

Los ETF spot de Bitcoin registraron su segunda semana consecutiva «en verde», atrayendo una entrada neta de $75,5 millones. Los fondos de Ethereum también mostraron una dinámica positiva, con ingresos de $105,5 millones. A pesar de ello, el índice de miedo y codicia apenas subió hasta los 28 puntos, permaneciendo en la zona de «miedo», lo que indica la cautela persistente entre los participantes del mercado. La capitalización total del mercado de criptomonedas es de $2,27 billones, con un dominio de Bitcoin del 57%.

Batallas políticas: la Ley CLARITY en el punto de mira

El proyecto de ley CLARITY Act, destinado a delimitar las competencias de la SEC y la CFTC en la regulación de activos digitales, fue el centro de atención. Tres senadores demócratas se opusieron a la versión actual del documento, exigiendo la inclusión de normas anticorrupción que prohíban al presidente, a los miembros del gabinete y a los congresistas poseer negocios de criptomonedas u obtener beneficios de ellos. Se espera que las enmiendas se debatan a partir del 20 de julio, y para su aprobación se necesitarán 60 votos en el Senado.

BIP-110: fracaso de la iniciativa y alternativas

La iniciativa BIP-110, destinada a limitar los datos no relacionados con pagos en las transacciones de Bitcoin, se encontró con una total indiferencia por parte de los mineros. El apoyo fue inferior al 1%, cuando se necesitaba un 55%. En este contexto, el fundador de Runestone, Leonidas, presentó un cliente alternativo, DOG Mode, que, a diferencia de BIP-110, no requiere el voto de la mayoría y está diseñado para simplificar el envío de Ordinals y Runes. Este hecho subraya la creciente división en la comunidad sobre el futuro desarrollo de la red.

Sensación de la semana: el modelo de IA Kimi K3 desploma el mercado de chips

La empresa china Moonshot AI presentó el modelo de IA abierto más grande, Kimi K3, con 2,8 billones de parámetros. El modelo, capaz de mantener largas sesiones de ingeniería y gestionar herramientas de terminal, provocó un verdadero pánico en el mercado de semiconductores. El 17 de julio, las acciones de fabricantes de chips, incluyendo Nvidia, cayeron bruscamente: el índice taiwanés perdió más del 6%, el japonés un 4% y el Nasdaq bajó un 1,5%. Los inversores compararon la situación con el «efecto DeepSeek», cuando en enero Nvidia perdió $590 mil millones de capitalización en una sola sesión.

Mi comentario: El lanzamiento de Kimi K3 no es solo un avance tecnológico, sino una señal clara para el mercado. Los inversores están empezando a reevaluar el valor de los fabricantes de chips, al darse cuenta de que la aparición de potentes modelos abiertos podría cambiar la estructura de la demanda. Para el mercado de criptomonedas, esto es un doble golpe: por un lado, la incertidumbre macroeconómica general; por otro, el creciente interés en proyectos de IA descentralizados, que podrían convertirse en un nuevo motor de crecimiento.