Las agencias financieras estadounidenses incumplieron el plazo establecido por la ley GENIUS Act para la publicación de las normas finales de implementación. La fecha clave, el 18 de julio, ya pasó, pero en lugar de regulaciones definitivas, los reguladores presentaron solo borradores y abrieron períodos de consulta pública. Esto es una señal de que la maquinaria burocrática de EE. UU. se estanca incluso bajo plazos estrictamente definidos.

¿Quién debía hacer qué y cuándo?

La ley asignó la responsabilidad de desarrollar las reglas a varias entidades: la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC), la Reserva Federal (Fed), la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC), la Administración Nacional de Cooperativas de Crédito (NCUA) y el Departamento del Tesoro. Cada una de estas agencias debía presentar antes del 18 de julio normas listas para su implementación que regularan la emisión y circulación de stablecoins.

¿Qué se ha publicado realmente?

Hasta ahora, solo vemos borradores dispersos. La OCC emitió en marzo una propuesta que cubre activos de reserva, capital, liquidez y gestión de riesgos. La FDIC presentó en abril estándares prudenciales, incluido el seguro de depósitos para las reservas. La NCUA publicó en febrero y mayo documentos sobre licencias y gestión operativa. El Departamento del Tesoro tampoco ha completado el desarrollo de principios regulatorios a nivel estatal que determinen cuándo los regímenes locales son "sustancialmente similares" al federal.

El proyecto conjunto de la Fed, FinCEN, OCC, FDIC y NCUA sobre identificación de clientes (KYC) exige que los emisores verifiquen las fuentes de fondos, pero los comentarios se aceptan hasta el 21 de agosto. Un documento separado de la FDIC sobre el cumplimiento de la Ley de Secreto Bancario y sanciones también permanece abierto.

Consecuencias y perspectivas

Dada la realidad de la burocracia estadounidense, es poco probable que las reglas finales se adopten antes de fin de año. Las agencias tendrán que procesar numerosos comentarios de los participantes del mercado, lo que inevitablemente retrasará el proceso. El incumplimiento del plazo no pospone por sí mismo la entrada en vigor de la GENIUS Act, pero crea incertidumbre legal.

La ley entra en vigor el 18 de enero de 2027 (18 meses después de su aprobación) o 120 días después de la publicación de las reglas finales, lo que ocurra primero. Sin embargo, el Congreso no previó sanciones por retrasos. Paralelamente, los legisladores deben trabajar en la CLARITY Act, que las asociaciones bancarias de EE. UU. exigen aclarar en cuanto a la rentabilidad de las stablecoins.

Mi análisis: La situación actual es un ejemplo clásico de la brecha entre una legislación ambiciosa y la práctica administrativa real. La ausencia de mecanismos de penalización por incumplimiento de plazos convierte a la GENIUS Act más en una declaración de intenciones que en una herramienta funcional. El mercado de stablecoins en EE. UU. tendrá que existir en un régimen de incertidumbre durante al menos otro año, lo que beneficia a jurisdicciones con regulaciones más claras, como la Unión Europea con su MiCA.