La semana que terminó estuvo llena de eventos: la primera criptomoneda mostró una recuperación segura, y la china Moonshot AI presentó un modelo capaz de diseñar un chip por sí solo. Además, el foco estuvo en las iniciativas regulatorias en EE. UU. y la resistencia de los mineros.
Bitcoin: de la corrección a la consolidación
El comienzo de la semana estuvo marcado por la caída de bitcoin hasta los $61 000 en medio de la tensión geopolítica entre EE. UU. e Irán. Sin embargo, tras la publicación de los datos del índice de precios al consumidor (IPC) en EE. UU., que mostró una desaceleración de la inflación subyacente al 2,6% (frente a la previsión del 2,8%), el mercado dio un giro. Un catalizador adicional fue la retórica "moderada" del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, durante su intervención en el Congreso.
El máximo local de $65 500 se alcanzó la noche del 15 de julio, tras lo cual el activo entró en una fase de consolidación. Al final de la semana, a pesar de la caída debido a la crisis en la industria de semiconductores, bitcoin recuperó las pérdidas y cotiza alrededor de $64 500, subiendo aproximadamente un 1% en la semana. El índice de miedo y codicia subió a 28 puntos, pero aún se encuentra en la "zona roja".
Demócratas contra la CLARITY Act sin normas anticorrupción
Los senadores demócratas Chris Murphy, Jeff Merkley y Chris Van Hollen se opusieron a la versión actual del proyecto de ley CLARITY Act. Su principal exigencia es incluir en el documento disposiciones que prohíban al presidente, vicepresidente y otros altos funcionarios, incluidos los miembros de sus familias, poseer un negocio de criptomonedas u obtener ganancias del mismo. Según ellos, el proyecto de ley en su forma actual crea lagunas para conflictos de intereses, especialmente considerando los intereses comerciales de la familia del presidente en funciones. Se espera que la propuesta sea considerada a partir del 20 de julio.
BIP-110: los mineros dijeron "no"
La propuesta BIP-110, destinada a limitar los datos no relacionados con pagos en las transacciones de bitcoin, no encontró apoyo entre los mineros. Durante un período de dos semanas, ningún grupo grande señaló su aprobación: la tasa de aceptación apenas alcanzó el 1% cuando se requería un 55%. La iniciativa fue criticada por Michael Saylor y Adam Back. En contraposición a BIP-110, el desarrollador bajo el seudónimo Leonidas presentó el cliente DOG Mode, que, por el contrario, amplía los límites para facilitar el trabajo con Ordinals y Runes.
Kimi K3: el nuevo gigante de IA que asustó al mercado
La china Moonshot AI lanzó el modelo Kimi K3 con 2,8 billones de parámetros y un contexto de 1 millón de tokens. Los desarrolladores afirman que, en el conjunto de benchmarks, solo es superado por las soluciones propietarias de Anthropic y OpenAI. La demostración de las capacidades del modelo, que diseñó un chip de forma independiente, provocó pánico en el mercado de semiconductores. Las acciones de los fabricantes de chips se desplomaron en todo el mundo: el índice taiwanés perdió más del 6%, el Nasdaq un 1,5%, y los títulos de Z.ai en Hong Kong se hundieron casi un 30%. Los inversores ya comparan este efecto con el "efecto DeepSeek".
Mi análisis: El lanzamiento de Kimi K3 no es solo otra etapa en la carrera armamentista de la IA, sino una señal de un cambio fundamental. Los modelos chinos de código abierto comienzan a competir directamente con los gigantes cerrados, lo que pone en duda la valoración actual de empresas como Nvidia. Para el mercado cripto, esto es un doble golpe: por un lado, la caída de las acciones del sector tecnológico arrastra el apetito por el riesgo; por otro, el desarrollo de la IA estimula directamente la demanda de potencia informática y, en consecuencia, de GPU, lo que podría apoyar indirectamente la minería. Sin embargo, la volatilidad a corto plazo es inevitable.