El fundador de la empresa Strategy, Michael Saylor, presentó un análisis detallado titulado «110 razones por las que BIP-110 es una mala idea». En este documento, criticó la propuesta de modificar el protocolo de Bitcoin, argumentando su postura desde los principios fundamentales de la red.

Saylor defiende consistentemente la idea de que cualquier modificación que viole el principio de neutralidad conlleva riesgos para la descentralización. BIP-110, en su opinión, crea un precedente en el que las reglas de consenso pueden ajustarse a los intereses de grupos reducidos. Esto contradice directamente la filosofía del consenso duro (hard consensus), donde los cambios se aceptan solo con un apoyo abrumador de los participantes de la red.

Un énfasis especial en el ensayo se hace en la protección de los mercados abiertos. Saylor advierte que la adopción de BIP-110 podría llevar a la fragmentación del ecosistema, creando barreras para nuevos participantes e innovaciones. Subraya que Bitcoin debe seguir siendo una plataforma donde las reglas sean iguales para todos, y no una herramienta para implementar intereses privados.

Opinión de expertos: La postura de Saylor refleja un enfoque conservador hacia el desarrollo de Bitcoin, que tradicionalmente cuenta con el apoyo de la mayoría de los mineros y grandes tenedores. Sin embargo, la crítica a BIP-110 no implica una negación total de la necesidad de actualizaciones. Se trata más bien de la metodología: cualquier cambio debe pasar por un proceso de discusión lo más transparente y prolongado posible para minimizar los riesgos de una división de la red.