La semana pasada en el mercado de criptomonedas estuvo marcada por una cautelosa recuperación de bitcoin en medio de señales macroeconómicas, así como por un inesperado shock en la industria de semiconductores provocado por el avance de un modelo de IA chino. El mercado continúa equilibrando las esperanzas de un endurecimiento de la política de la Reserva Federal con los riesgos geopolíticos.

Bitcoin: del mínimo local a la consolidación

La semana comenzó con una corrección: bitcoin cayó a $61,000 en medio de la escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, la publicación del índice de precios al consumidor (IPC) en EE. UU. el 14 de julio cambió el sentimiento. El indicador de inflación subyacente, excluyendo alimentos y energía, se situó en un 2.6% anual, por debajo del 2.8% pronosticado. Esta desaceleración de la inflación se convirtió en el motor clave del crecimiento.

La retórica positiva del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, ante el Congreso también añadió optimismo. El máximo local de $65,500 se alcanzó la noche del 15 de julio, tras lo cual el activo entró en una fase de consolidación. Al final de la semana, a pesar de la venta masiva en los mercados tradicionales debido a la crisis en el sector de semiconductores, bitcoin recuperó la caída y cotiza alrededor de $64,500, ganando aproximadamente un 1% en siete días.

Los activos del top 10 mostraron una dinámica mixta: Ethereum subió un 4% hasta $1,850, mientras que HYPE perdió alrededor del 8%. Los ETF spot de bitcoin atrajeron $75.5 millones netos, cerrando su segunda semana «verde» consecutiva. Los fondos de Ethereum también registraron una entrada positiva de $105.5 millones. El índice de miedo y codicia subió a 28 puntos, pero aún se encuentra en la zona de «miedo», lo que indica la cautela persistente de los inversores. La capitalización total del mercado es de $2.27 billones, con un dominio de bitcoin del 57%.

La lucha política por la CLARITY Act

En Washington estallaron debates en torno al proyecto de ley CLARITY Act, que busca delimitar las competencias de la SEC y la CFTC en la regulación de activos digitales. Tres senadores demócratas se opusieron a la versión actual del documento, exigiendo la inclusión de normas anticorrupción. Proponen prohibir al presidente, miembros del gabinete y congresistas poseer negocios de criptomonedas, citando un conflicto de intereses relacionado con las actividades de Donald Trump y su familia. Se espera que la enmienda sea considerada a partir del 20 de julio, y para su aprobación se necesitarán 60 votos.

BIP-110: una iniciativa no reclamada

Los mineros ignoraron la propuesta BIP-110, que limita los datos no relacionados con pagos en las transacciones de bitcoin. En dos semanas, el apoyo fue solo de aproximadamente el 1%, frente al 55% necesario. La iniciativa fue criticada por Michael Saylor y Adam Back, quienes la consideran excesivamente radical. En este contexto, el fundador de Runestone presentó un cliente alternativo, DOG Mode, que aumenta el límite de transacciones y reduce el «límite de polvo», simplificando el trabajo con Ordinals y Runes.

Kimi K3: un nuevo capítulo en la carrera de la IA

La empresa china Moonshot AI lanzó el modelo abierto Kimi K3 con 2.8 billones de parámetros, que solo es superado en rendimiento por las soluciones propietarias de Claude y GPT. El modelo es capaz de mantener largas sesiones de ingeniería y diseñar chips de forma autónoma. Su lanzamiento provocó una venta masiva de acciones de fabricantes de chips en todo el mundo, recordando al mercado el «efecto DeepSeek» de enero de 2025.

Mi opinión profesional: El lanzamiento de Kimi K3 no es solo un logro técnico, sino una señal clara de que los modelos de IA abiertos están pasando a una nueva categoría de peso. Para el mercado de criptomonedas, esto implica un doble efecto: por un lado, un mayor interés en las redes informáticas descentralizadas y, por otro, un aumento de la volatilidad en los mercados tradicionales, de los que bitcoin aún no puede distanciarse por completo. Los inversores deben seguir de cerca la evolución en el sector de semiconductores, ya que se está convirtiendo en un nuevo desencadenante para los movimientos de capital.