El actual furor en torno a la inteligencia artificial supera significativamente, en indicadores clave, la infame burbuja de las puntocom de finales de los años 90. Como analista, veo que los paralelismos entre estas dos épocas se vuelven cada vez más evidentes, pero la magnitud del auge actual es verdaderamente sin precedentes.
Para empezar, recordemos las lecciones del pasado. Internet fue una tecnología revolucionaria que cambió el mundo, sin embargo, la gran mayoría de las empresas de aquella época quebraron sin haber construido modelos de negocio sostenibles. La situación actual con la IA repite en gran medida este escenario, pero con cifras mucho más impresionantes.
Cifras que no se pueden ignorar
La diferencia clave radica en la escala de las inversiones. Según mi análisis, los gastos en infraestructura en la era de las puntocom ascendían a unos 500 mil millones de dólares. En la era de la IA, esta cifra se ha disparado hasta los 5,8 billones de dólares, un crecimiento de más de 11 veces. Los tamaños de las ofertas públicas iniciales (OPI) también son incomparables: la mayor OPI de la época de las puntocom generó alrededor de 4 mil millones de dólares, mientras que en el sector de la IA esta cifra alcanzó los 86 mil millones de dólares.
Especialmente preocupante es la valoración de las empresas no rentables. La mayor empresa no rentable de la era de las puntocom valía unos 100 mil millones de dólares. Su análogo actual está valorado en 965 mil millones de dólares, casi diez veces más.
Señales de sobrecalentamiento y señales de peligro
Ya se están manifestando en el mercado signos clásicos de sobrecalentamiento. Las empresas no rentables salen a bolsa en el pico del furor, y el caso de SpaceX es un claro ejemplo: sus acciones cayeron en negativo apenas un mes después de la mayor OPI en la historia del mercado.
Otra señal alarmante es el esquema de financiación a compradores. Nvidia ha lanzado un programa de financiación para sus propios clientes, algo que a finales de los 90 hicieron Lucent y Nortel. Para ambas empresas, esto terminó en una de las mayores quiebras en la historia de Estados Unidos.
¿Por qué es más peligrosa la burbuja actual?
El principal peligro, en mi opinión, es que la burbuja actual está "oculta bajo una capa de acciones". La burbuja de las puntocom consistía principalmente en valores. La actual incluye crédito privado, bonos de proyectos y dinero de compañías de seguros. Todo esto fluye hacia la infraestructura de centros de datos, creando una construcción en múltiples capas que, al derrumbarse, podría tener consecuencias mucho más graves.
Un claro ejemplo: la empresa Blue Owl congeló la retirada de fondos de los inversores, mientras financiaba el 80% del campus de Meta en Luisiana, valorado en 250 mil millones de dólares. La calificación de Oracle se rebajó casi a "basura": la mitad de su cartera de pedidos depende de OpenAI. Anthropic tiene 90 mil millones de dólares en obligaciones de arrendamiento de capacidad con cero ganancias antes de su OPI.
Mi conclusión: La IA es una tecnología real, como lo fue Internet en 1999. La cuestión no está en su potencial, sino en si las empresas justifican las sumas que los inversores pagan por ellas. La respuesta la veremos pronto en los informes públicos y, a juzgar por los datos actuales, nos espera una corrección dolorosa que podría afectar no solo al mercado de valores, sino también a sistemas financieros más amplios.