El gobierno de Vietnam ha aprobado oficialmente sanciones por operaciones con criptoactivos realizadas fuera de las plataformas autorizadas por el Ministerio de Finanzas. Según el nuevo decreto, las personas físicas sorprendidas en esta actividad pagarán entre 15 y 25 millones de dongs (equivalente a $570–950), mientras que para las personas jurídicas la multa será de 30 a 50 millones de dongs ($1140–1900).

El documento, que entra en vigor el 1 de septiembre, regula detalladamente la responsabilidad administrativa por infracciones en la emisión, negociación y prestación de servicios relacionados con activos digitales. Sin embargo, cabe destacar un matiz importante: según las condiciones del programa piloto, las multas para inversores locales por operar fuera de plataformas autorizadas comenzarán a aplicarse solo seis meses después de la concesión de la primera licencia oficial. Esto crea un margen temporal para la adaptación del mercado.

Graduación de sanciones y prohibiciones clave

Las multas máximas por las infracciones más graves alcanzan los 200 millones de dongs (aproximadamente $7700) para organizaciones y 100 millones de dongs ($3800) para particulares. Especial interés despierta la prohibición para los inversores vietnamitas de comprar criptoactivos que, según las reglas del programa piloto, están destinados exclusivamente a extranjeros. Por esta infracción, las organizaciones se enfrentan a una multa de 70 a 100 millones de dongs, y las personas físicas, de 35 a 50 millones de dongs.

La negociación de criptoactivos emitidos en Vietnam ahora solo está permitida entre participantes extranjeros y exclusivamente a través de un operador autorizado. Por la prestación de servicios sin autorización del Ministerio de Finanzas, así como por la publicidad y promoción de plataformas no autorizadas, se prevé una multa de 180 a 200 millones de dongs. Las autoridades también tienen derecho a confiscar equipos, suspender actividades e incluso eliminar forzosamente los sistemas de negociación.

Un bloque aparte aborda las infracciones en la emisión de criptoactivos: el incumplimiento de las condiciones de colocación, la oferta de activos a inversores inadecuados y la falta de información obligatoria costarán entre 150 y 200 millones de dongs. Cantidades similares se aplican por el incumplimiento de los requisitos de lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, incluido el uso de cuentas anónimas.

Programa piloto y primeras licencias

Recordemos que el programa piloto comenzó el 9 de septiembre de 2025 con una duración de cinco años. La recepción de solicitudes de licencias se inició el 20 de enero de 2026. Hasta ahora, alrededor de diez bancos y corredurías ya han manifestado su disposición a entrar en el mercado regulado. Según los últimos datos, cinco empresas han sido aprobadas para participar en el lanzamiento de plataformas de negociación, y las primeras operaciones oficiales podrían comenzar ya en el tercer trimestre de 2026.

Los candidatos pasan por un riguroso proceso de selección: verificación de capital, personal, infraestructura técnica y seguridad de la información. El capital mínimo desembolsado del operador se ha fijado en 10 billones de dongs (aproximadamente $380 millones). Se trata de un umbral elevado que elimina a los pequeños actores y garantiza la seriedad de las intenciones.

Según datos de Chainalysis, en 2025 Vietnam ocupó el cuarto lugar mundial en adopción de criptomonedas, solo por detrás de India, Estados Unidos y Pakistán. La aprobación de la "Ley de la Industria de Tecnología Digital" en junio de 2025 supuso un paso importante hacia la formación de un mercado civilizado.

Mi comentario: Vietnam demuestra un enfoque coherente y equilibrado hacia la legalización del mercado de criptomonedas, combinando medidas punitivas estrictas con períodos de transición razonables. El establecimiento de un capital mínimo de $380 millones para los operadores es una señal de que las autoridades apuntan a atraer actores institucionales, no especuladores. Espero que en los próximos años Vietnam se convierta en uno de los centros regulados clave del Sudeste Asiático.