Operación monetaria secreta: cómo Washington apoyó al yen vendiendo euros sin consultar al BCE
La semana pasada estuvo marcada por un paso sin precedentes por parte del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. En lugar de la tradicional venta de dólares para apoyar al debilitado yen japonés, el Tesoro estadounidense llevó a cabo una operación utilizando euros. Además, el Banco Central Europeo (BCE) fue informado de los hechos solo después de que se completara la transacción, lo que constituyó una grave violación de las normas establecidas de coordinación.
Según mi información, el Banco de la Reserva Federal de Nueva York, actuando por orden del Tesoro, cumplió plenamente con la tarea de vender la moneda europea. Solo al día siguiente, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, y el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, discutieron el hecho ya consumado. Este enfoque demuestra un alejamiento radical de décadas de acciones coordinadas de los bancos centrales occidentales, que desde la Segunda Guerra Mundial siempre habían planificado las intervenciones cambiarias de manera conjunta.
Por qué Washington eligió el euro y no el dólar
La elección del euro como instrumento de intervención no es un detalle técnico, sino una señal política deliberada. Vender dólares habría contradicho directamente la narrativa de la administración de Donald Trump sobre un «dólar fuerte», que Bessent promueve activamente. El uso de reservas en euros permitió ejercer presión sobre la moneda japonesa sin socavar la posición de la estadounidense.
El mercado ya ha reaccionado: el par USD/JPY se desplomó desde niveles cercanos a ¥164 hasta ¥158 por dólar, estabilizándose posteriormente en torno a 158,40 para el 7 de agosto. Los índices bursátiles japoneses, mientras tanto, resistieron, mostrando solo una leve caída, lo que indica el carácter selectivo de la intervención.
Reacción de Europa y nuevos riesgos
En el BCE calificaron lo ocurrido como una violación de décadas de coordinación, y uno de los participantes en las negociaciones subrayó el carácter sin precedentes del paso. Un portavoz del Tesoro de EE. UU., por su parte, respondió a las críticas afirmando que las decisiones sobre la asignación de fondos del Fondo de Estabilización Cambiaria se toman basándose en la evaluación de la liquidez y el costo de los activos, y recordó la confidencialidad de las conversaciones.
Los economistas vinculan esta táctica con los temores de que Japón, en respuesta, comience a vender bonos del Tesoro estadounidense. Actualmente, los operadores estiman en un 44% la probabilidad de que el Banco de Japón suba las tasas en septiembre, y el gobernador del banco central, Kazuo Ueda, advierte sobre crecientes riesgos inflacionarios. Los funcionarios europeos ahora se preguntan si esta intervención será una acción puntual o una nueva estrategia de Washington.
Mi comentario: Este episodio es una clara ilustración de cómo la administración Trump está dispuesta a actuar de manera unilateral, incluso arriesgando las relaciones con aliados clave. Para el mercado de criptomonedas, esto es una señal de creciente volatilidad en las monedas fiduciarias, lo que potencialmente refuerza el atractivo de los activos descentralizados como cobertura. Sin embargo, los inversores deben recordar: acciones como esta podrían provocar represalias del BCE y dar lugar a movimientos impredecibles en todos los mercados.