Por primera vez en 15 años, Washington y Tokio llevaron a cabo una intervención monetaria conjunta para detener el desplome del yen. Sin embargo, el acercamiento diplomático en el frente financiero no impide que Japón presente reclamaciones a Estados Unidos por el uso de personajes icónicos en memes oficiales.
El yen se desplomó hasta la marca de 163,7 por dólar, el nivel más bajo en casi cuatro décadas. Las acciones coordinadas conjuntas de los dos gobiernos, realizadas el 1 de agosto, devolvieron el tipo de cambio a 155. Esta es la primera intervención de este tipo por parte de las autoridades estadounidenses desde 1998, lo que subraya lo excepcional de la situación actual.
¿Un gesto de buena voluntad o una medida forzada?
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, confirmó la participación del lado estadounidense en las compras de yenes junto con el Ministerio de Finanzas japonés. Es notable que Donald Trump calificara estas acciones como un «gesto de buena voluntad» y no un cambio de política. Según sus palabras, Japón pidió ayuda y Estados Unidos no podía negarse a un aliado.
El mercado recibió esta retórica de manera ambigua. Por un lado, la coordinación de las dos economías más grandes demuestra disposición a la acción activa. Por otro, la declaración de Trump insinúa la ausencia de soluciones sistémicas, lo que podría aumentar la volatilidad a medio plazo.
Conflicto en el «frente de los memes»
Mientras los financieros resuelven cuestiones de tipos de cambio, el Ministerio de Asuntos Exteriores japonés libra otra batalla. Tokio ha estado enviando quejas oficiales a Washington desde marzo por el uso de personajes de Nintendo, Pokémon y Naruto en memes y videos de la Casa Blanca en redes sociales. Se trata de publicaciones donde imágenes de juegos se combinan con temas militares, incluidos ataques contra Irán.
En la compañía Pokémon anteriormente negaron haber otorgado permisos para el uso de sus personajes con fines gubernamentales. Los funcionarios japoneses insisten: el consentimiento de los titulares de derechos es necesario para cualquiera, incluidas las estructuras estatales. Es notable que un grupo de fans ya haya llevado a cabo una campaña que atrajo la atención de la comunidad mundial.
Si el tiempo mostrará si la cooperación monetaria conducirá a un compromiso en las disputas sobre propiedad intelectual, es una cuestión abierta. En el mercado financiero, las partes encontraron un lenguaje común rápidamente, pero en cuanto a Mario no hay acuerdo.
Mi opinión: La intervención conjunta es una señal al mercado de que los gobiernos no están dispuestos a tolerar la presión especulativa sobre el yen. Sin embargo, la ausencia de reformas estructurales y las contradicciones en otros ámbitos, incluidos los derechos de autor, hacen que este apoyo sea más una medida táctica que una estrategia a largo plazo. Para el mercado de criptomonedas, esto es un positivo indirecto: la estabilización de las monedas fiduciarias reduce la demanda de cobertura a través de activos digitales, pero en momentos de incertidumbre es precisamente bitcoin el principal beneficiario.